Desde Monterrey, pide Dalai Lama no perder la esperanza ante violencia

viernes, 9 de septiembre de 2011
MONTERREY, N.L. (apro).- El Dalai Lama hizo un llamado aquí a los mexicanos a no perder la esperanza frente al problema de inseguridad que, sostuvo, es universal. En rueda de prensa, dijo que “frente a la situación de México, que es una sociedad muy sana, lo más importante es no desalentarse”. En los últimos tiempos, abundó, “he visto y sabido de sus noticias, que son tristes por las cosas que acontecen acá, pero deben recordar que no son el único país con esos problemas. Hay terrorismo en el mundo y también están los terroristas suicidas, que cada vez tienen más fuerza”, consideró. Previamente, ante 500 personas reunidas en el Auditorio Banamex de esta ciudad, había dicho que la corrupción es el “cáncer del planeta” y debiera ser desterrada por los sistemas donde hay leyes. “La corrupción es el cáncer del mundo. La corrupción debería ser controlada por los países que cuentan con un poder judicial y un legislativo, pero evidentemente no son efectivos, pues la gente que es corrupta hace estas acciones porque no tiene principios morales ni autodisciplina”, dijo el líder budista. Luego el presidente del Tíbet en el exilio consideró imposible ser deshonesto y buscar un diálogo con Dios. “La corrupción es antiDios, no pueden coexistir corrupción y Dios. Si le rezan a Dios no pueden hacer actos de corrupción”, aclaró. En su conferencia Construyendo armonía a través del altruismo y la compasión, dentro del segundo día de actividades del Encuentro Mundial de Valores, el dirigente de 76 años urgió a todos a dirimir las diferencias a través del entendimiento, no de la violencia. “Los problemas de la humanidad siempre van a estar. Entonces aprendamos que al enfrentarnos a un problema que nos cause alguna preocupación y que tenga potencial para crear violencia, ese problema lo tenemos que resolver a través del diálogo, tenemos que crear un diálogo espiritual. Este siglo deberá ser el siglo del diálogo. La responsabilidad está en los hombros de los estudiantes, no en los míos”, señaló el guía budista llamado Lhamo Dondhup. De lentes y con su característica túnica guinda, el Nobel de la Paz 1989 comentó que cuando se trasladó del aeropuerto al Auditorio Banamex del Parque Fundidora observó numerosas casas humildes, lo que lo llevó a reflexionar sobre las desigualdades en el mundo. “Esa diferencia provoca, en quien carece de medios, de frustración. La frustración se convierte en enojo, y el enojo en odio, que es lo que genera violencia. Cuando hay compasión se empiezan a reducir todas las emociones destructivas, se reduce el miedo y se empieza a lograr una fuerza interior que antes no tenías”, mencionó el XIV Dalai Lama, título que se le otorga a la máxima autoridad del Tíbet. También se refirió al calentamiento global, que ha afectado el planeta por la búsqueda de intereses económicos de unos cuantos. “Este problema ha sido intensificado por nuestras conductas. Es consecuencia de no tener una visión más a largo plazo, y en cambio estar muy enfocados a corto plazo para tener ganancias rápidamente. Las consecuencias del deterioro del medio ambiente tienen sus orígenes en nuestras actitudes", afirmó. Durante su conferencia el tibetano estuvo resguardado por un inusual dispositivo de seguridad dentro y fuera del auditorio. Al finalizar la exposición, recibió un reconocimiento de parte de los organizadores.

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