Con muerte de Nazar Haro termina una época de represión e intolerancia: Zambrano

viernes, 27 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano Grijalva, señaló que con la muerte de Miguel Nazar Haro, extitular de la Dirección Federal de Seguridad, se cierra un capítulo de la historia de un país gobernado por genocidas, entre ellos –agregó– los expresidentes priistas Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. Entrevistado en el marco de la reunión plenaria del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados, Zambrano recordó que en el año 2004, Nazar Haro fue detenido por la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, hijo de la senadora Rosario Ibarra, pero dos años después fue liberado por un juez federal sin cumplir la condena respectiva por sus crímenes. Además, apuntó, fue señalado como el creador de la llamada Brigada Blanca, encargada de “desaparecer” a opositores del sistema priista en los años setenta. “El exdirector de la DFS es también expresión de ese México de la impunidad que debemos cambiar, pues a pesar de que fue responsable de centenares de muertes, quizá de miles, siguió viviendo y murió en libertad. Eso es absolutamente condenable”, recalcó. Añadió: “Con la muerte de Nazar Haro termina una época de represión, de intolerancia, de desapariciones forzadas, de ese México oscuro de la guerra sucia contra los dirigentes sociales y los militantes de la guerrilla que ya no debe ser, que ya no debe regresar jamás a nuestra patria”. El perredista, quien fue miembro de la Liga 23 de Septiembre en los años setenta, recordó sus vivencias en la época de represión de esa década priista. “Me trae recuerdos también de deseos absolutamente ingratos. Él fue a interrogarme cuando fui detenido, me dieron un balazo en la boca queriéndome matar. En Culiacán fue al hospital, me hizo unas cuantas preguntas que respondí con vaguedades –como estábamos acostumbrados a hacerlo ante la policía en aquel entonces los que caíamos– y simplemente su comentario fue: déjenlo, va a morir en las próximas horas. Y, bueno, no se cumplió su deseo siniestro y aquí estoy”, exclamó.