Aspira a una senaduría la esposa de Jorge Hank Rhon

viernes, 6 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La esposa del empresario Jorge Hank Rhon, María Elvia Amaya de Hank, aspira a convertirse en senadora por el estado de Baja California, arropada por el mismo partido de su marido, el PRI. La lista de aspirantes a ocupar los dos escaños para senador por ese estado está conformada de un total de 16 personas, detalló en un documento Enrique Martínez y Martínez, secretario regional del CEN del PRI. Martínez indicó que el próximo 21 de enero, durante la Convención de Delegados, se definirán los finalistas para lo cual será determinante “el arraigo, la militancia, los resultados de los puestos que han ocupado, la experiencia, las encuestas, el carisma y su vulnerabilidad”. La esposa de Hank Rhon preside desde hace seis años la Fundación Por Ayudar, que anoche organizó la Cabalgata del Día de Reyes en Tijuana, a la que acudieron miles de personas para comer la tradicional rosca. En el evento, encabezado por Jorge Hank Rhon, también hubo carros alegóricos y hasta un camello. Tradicionalmente la pareja reparte juguetes cada 6 de enero. María Elvia, de 57 años, se desempeñó como primera dama y presidenta del Patronato del DIF cuando su esposo fue alcalde de Tijuana en el periodo 2004-2007. Si logra la candidatura, Amaya de Hank competirá con Ernesto Ruffo Appel, quien fue el primer gobernador de oposición que tuvo el país. Anoche, en el festejo de reyes que los Hank organizaron, se escucharon frases de apoyo tales como “¡María Elvia senadora!”. Ella y su marido –quien en octubre pasado anunció que desea ser gobernador del estado– recorrieron a pie los más de dos kilómetros que abarcó el desfile. El arzobispo de Tijuana, Rafael Romo Muñoz, los recibió al final del evento. En junio de 2011 el prelado envió una carta de apoyo a Hank Rhon durante su detención en el penal de El Hongo, luego de que el empresario fue acusado por presunto acopio de armas. Lo anterior le valió al arzobispo una lluvia de críticas, de las que se defendió con el argumento de que “la Iglesia debe estar cerca de los pecadores, no de los justos”. Cuando Hank Rhon enfrentó las acusaciones de la PGR, María Elvia apareció ante los medios de comunicación locales y nacionales, y emprendió una férrea defensa de su esposo. En ese entonces ella convalecía de un tratamiento médico por cáncer, que la había alejado de apariciones públicas.