México no tuvo ninguna participación en el operativo 'Rápido y Furioso': Sarukhán

viernes, 6 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, se refirió este viernes al operativo Rápido y Furioso, que permitió la entrada ilegal de armas a nuestro país, y afirmó que la presión y el cabildeo del gobierno de Felipe Calderón han obligado a las armerías estadunidenses a reportar la venta múltiple de armamento. “Es la primera vez, gracias a la decisión de la administración Obama, por petición del gobierno mexicano, que se le han impuesto a las armerías en los cuatro estados fronterizos estadunidenses con México la obligación de reportar al gobierno federal, al Departamento de Justicia, la venta múltiple de armas de asalto”, puntualizó. En el marco de la 23 Reunión Anual de Embajadores y Cónsules, el diplomático habló del operativo Rápido y Furioso y aseguró que el esquema de cooperación con Estados Unidos está basado en el paradigma de la responsabilidad compartida. “Tenemos una responsabilidad en mitigar los efectos del crimen organizado transnacional que opera de los dos lados de nuestra frontera”, apuntó. El embajador reiteró que el gobierno mexicano no tuvo ninguna participación en el operativo, y que está pendiente de la información que arroje la investigación del Departamento de Justicia, luego de que el procurador general, Eric Holder, comparezca el próximo 2 de febrero para detallar su responsabilidad. Además, en un intento por evitar que la relación México-EU se contamine durante el proceso electoral, Sarukhán anunció que buscará un “blindaje” para que, cualquiera que sea el resultado de las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en ambas naciones, se avance en la agenda bilateral en temas como infraestructura fronteriza y comercio. Y más: señaló que el gobierno de México aplica una política de “cero tolerancia” contra los crímenes de odio en Estados Unidos que afectan a los connacionales en ese país, y seguirá buscando construir diques para evitar la aplicación de leyes antiinmigrantes y echar abajo los elementos más nocivos de esas normas. El diplomático destacó que espera que a partir de 2013 existan las condiciones políticas en territorio norteamericano para que se permita un debate objetivo sobre el tema migratorio ante la importancia económica y social de este sector de la población para ambos países. En conferencia de prensa, reconoció la ola antimigrante en Estados Unidos contra la comunidad latina en general. “Es un tema que estamos vigilando con enorme cuidado, nuestra política es de cero tolerancia a crímenes de odio en contra de comunidades mexicanas o mexicoamericanas en Estados Unidos, creo que hemos sido muy exitosos en ir acompañando a la sociedad civil estadunidense en estos procesos de litigios contra las leyes estatales aprobadas”, sostuvo. Destacó que a pesar de que algunas de esas leyes han sido aprobadas, “estamos logrando contener algunos de sus efectos”, y señaló que se continuará trabajando para impedir que se violen los derechos de los connacionales, independientemente de su estatus migratorio.