Niega ejecutivo de Televisa relación con mexicanos detenidos en Nicaragua

lunes, 1 de octubre de 2012 · 14:57
MÉXICO, D.F., (apro).- El vicepresidente de Información Nacional de Televisa, Amador Narcia, negó hoy tener alguna relación con el caso Nicaragua, luego de que dos medios de comunicación reprodujeron la información citada por un diario nicaragüense sobre el hallazgo de documentos  en una de las seis camionetas aseguradas a los 18 mexicanos detenidos en ese país en el que salían a relucir sus apellidos. En su cuenta de Twitter @amadornarcia, el funcionario de la televisora escribió el siguiente mensaje a las siete de la mañana: “Por supuesto, nada que ver con el tema de las camionetas de Nicaragua. Ya se ha dicho varias veces. La alusión hace propicio reiterarlo”. El Nuevo Diario de Nicaragua difundió el pasado viernes 28 de septiembre un reportaje titulado “La ‘reina’ de las Van” en el que detalla información sobre Raquel Alatorre, la única mujer del grupo de mexicanos detenidos en aquel país, así como de la camioneta en la que ella viajaba. Según el rotativo, la Policía Nacional de Nicaragua encontró en el interior de una de las seis camionetas aseguradas a los 18 mexicanos detenidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero, un fólder  con documentos rotulado con el logotipo de Televisa y los apellidos “Narcia Estrada”, mismos  que coinciden con los del Vicepresidente de Información Nacional de la televisora, Amador Narcia Estrada. Dicho folder fue encontrado en la camioneta GM Chevrolet tipo Van modelo 2011  placas  571-XXD,  equipada con radio satelital y que era conducida por Alfredo Mar Hernández. El fólder con la leyenda contenía documentos varios y la descripción del vehículo, según informó MVS Noticias, primera emisión. En el vehículo, la Policía Nacional encontró además una computadora, micrófonos inalámbricos y debajo de una consola de sonido instalada en la camioneta poco más de seis millones de dólares de los 9.2 millones que trasladaba el grupo de mexicanos encabezados por Raquel Alatorre. La información forma parte del expediente abierto por la Fiscalía de Nicaragua en la investigación iniciada por los presuntos delitos de “lavado de dinero, crimen organizado y tráfico de drogas”. El periódico 24 horas también publicó este lunes una nota sobre el caso de los 18 mexicanos detenidos el pasado 20 de agosto en Nicaragua, en la que detalla cómo fueron detenidos y todo el material que les fue decomisado, además de los 9.2 millones de dólares. El diario, que cita un informe al que tuvo acceso, señala que los mexicanos detenidos quienes hasta ahora sostienen que eran trabajadores de Televisa portaban playeras, chalecos y chamarras con logos de la televisora, además de identificaciones foliadas y firmadas. También varios folders con el logotipo de Televisa, uno de ellos el que estaba personalizado con los apellidos “Narcia Estrada”, y que “podría referirse al vicepresidente de Noticias de esa empresa, Amador Narcia”. El informe citado por 24 Horas contiene también los detalles de las cámaras, monitores, computadoras, reproductores de video y la antena satelital que llevaban los supuestos periodistas y según un experto consultado por 24 Horas, se trata de equipo profesional y moderno. Sólo les faltaba una cosa: micrófonos para hacer una transmisión. Describe también la forma en que la mañana del 20 de agosto, un oficial inspector de la Dirección General de Migración y Extranjería de Nicaragua que realizaba una visita de control al personal, descubrió al grupo de mexicanos que pretendían cruzar la frontera con 9.2 millones dólares. Según la nota, Alatorre, realizaba los trámites migratorios de los 18 mexicanos cuando el inspector se acercó a preguntarle hacia dónde viajaba. La mujer, quien después se ostentó como “periodista, reportera, presentadora y jefa de información”, respondió, prepotente: “No le puedo decir”. Según el diario, la prepotencia de la supuesta periodista y el hecho de que 18 personas ingresaran al país en seis vehículos equipados, con placas de México y logotipos de Televisa, hicieron sospechar al inspector quien solicitó una revisión más detallada. Alatorre, de acuerdo con el informe citado, trató de corregir su actitud cuando el funcionario se presentó como un oficial de alto nivel pero ya era tarde. Cuando el oficial pidió la información que había entregado en el trámite migratorio, éste señalaba que entraban en plan de turistas cuando previamente la mujer, después de haberse disculpado por su actitud, había dicho que investigaban a “un ciudadano de origen mexicano que se encuentra lavando dinero en el país”. El funcionario llamó a sus jefes en Managua, les explicó lo que sucedía y le pidieron que esperara instrucciones. Casi hora y media después llegaron oficiales de la Policía Nacional de Nueva Segovia quienes entrevistaron por separado a los 18 mexicanos y se percataron de que tenían versiones contradictorias de su paso por Nicaragua. “Comenzaron a contradecirse entre sí, unos decían que se dirigían a Managua a realizar un trabajo de investigación sobre el delito de lavado de dinero, otro decía que iban a Costa Rica a realizar una investigación a las tiendas de Walmart, otros que venían a realizar una investigación del turismo en Nicaragua y otros indicaban que estaban en el país con el propósito de realizar investigaciones y la búsqueda de información de instituciones del Estado de Nicaragua”, relató ante el juez uno de los agentes investigadores, cita el diario. En lo único que coincidieron todos fue en que tenían autorización para hacer su trabajo pero no mostraron documento alguno que sustentara su dicho. Incluso, algunos refirieron que habían firmado un contrato de confidencialidad y que los podían despedir si lo decían. Las contradicciones y el estado de ansiedad que evidenció Alatorre provocaron que se tomara la decisión de retenerlos y llevarlos a Managua junto con las camionetas. La noche del 23 de agosto en cinco de las seis Van encontraron los 9 millones 255 mil 631 dólares escrupulosamente escondidos bajo las consolas principales. También había 27 celulares y rastros de cocaína.

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