Responsabilizan a Calderón de 500 mil muertes... por obesidad

miércoles, 7 de noviembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Integrantes de la Alianza por la Salud Alimentaria buscan responsabilizar al gobierno de Felipe Calderón por propiciar “un ambiente obesigénico” (sic) que ha provocado la muerte de 500 mil personas durante su administración. Este miércoles, representantes de organizaciones civiles se presentaron ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para ampliar una queja presentada en marzo de 2010, ante las “omisiones” de diversas dependencias federales que han permitido lo que denominan “tope epidemiológico”, por el que México se ha colocado entre los países con mayores índices de sobrepeso y obesidad en el mundo, y que tiene una alta incidencia de mortalidad por diabetes. Los quejosos resaltaron que, de acuerdo con datos oficiales, durante el gobierno de Felipe Calderón 500 mil personas murieron a consecuencia de la diabetes, cifra que significó un incremento de 35% con respecto a las muertes por los mismos motivos ocurridas durante el sexenio de Vicente Fox, que fueron 361 mil 514 personas. Es decir, en los gobiernos panistas 843 mil 654 decesos tuvieron su origen en ese mal, “uno de los índices más altos de mortalidad de diabetes a nivel internacional”. Señalaron que de acuerdo con la Secretaría de Salud, 80% de la diabetes es provocada por problemas de sobrepeso y obesidad, por lo cual consideraron que “la obesidad no es únicamente causa de decisiones individuales (sino que) en su calidad de epidemia es resultado de obesigénico (sic) que debe estar regulado por el gobierno para evitar esta situación”. Entre las organizaciones integrantes de la Alianza por la Salud Alimentaria que  firmaron la ampliación del expediente integrado por la CNDH desde 2010 están la Red por los Derechos de la Infancia, Centro de Orientación Alimentaria, Alconsumidor y El Poder del Consumidor. Esas organizaciones demandaron la respuesta de la CNDH, toda vez que en los últimos años México se ha convertido en el primer lugar en sobrepeso y obesidad infantil entre los países que conforman la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), y es el segundo en obesidad de mujeres en el mundo. En el documento alertaron sobre la desatención del Estado mexicano a las recomendaciones hechas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la OCDE y del relator especial de Naciones Unidas por el Derecho a la Alimentación, que coinciden en que el gobierno de Calderón debe intervenir para modificar “los condicionantes sociales que han llevado a México a ocupar uno de los primeros lugares en incidencia de sobrepeso y obesidad, así como presentar uno de los índices más altos de mortalidad por diabetes”. En vez de ello “el gobierno ha dejado que la industria de los alimentos y bebidas se autorregule”, lamentaron. En la ampliación de la queja, se integró un estudio que demuestra que 90% de la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a los menores en nuestro país corresponde a “alimentos que no son recomendables”. Agregaron que la muestra del incumplimiento del Acuerdo Nacional por la Salud Alimentaria es que el “gobierno mexicano ha permitido que las empresas desarrollen su propio etiquetado, engañando al consumidor”, lo cual fue demostrado por un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública. Los quejosos pidieron a la CNDH que dirija una recomendación a los titulares de las secretarías de Salud y de Educación Pública; la Procuraduría Federal de Protección al Consumidor y la Comisión Federal para la Protección contra Riegos Sanitarios, y demás dependencias con autoridad sobre escuelas y la regulación publicitaria Pidieron también  que en su recomendación la CNDH pida a las dependencias “actuar para que las escuelas del país ofrezcan alimentos y bebidas saludables; que se vuelva obligatorio el acceso gratuito a agua purificada en las escuelas, centros de trabajo, restaurantes y centros comerciales; regular la publicidad dirigida a la infancia de alimentos y bebidas con altos contenido de azúcar, grasas y sal, que engaña y genera malos hábitos alimentarios, así como la necesidad de desarrollar etiquetados que realmente orienten a los consumidores sobre las cualidades nutricionales, entre otras medidas”.

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