Avalan diputados Reforma Laboral; blindan a líderes sindicales

jueves, 8 de noviembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La Cámara de Diputados consumó la aprobación de una Reforma Laboral que cierra cualquier posibilidad de democracia sindical y de rendición de cuentas de los sindicatos. El dictamen fue aprobado con 361 votos a favor y 129 en contra. Los que votaron a favor fueron los legisladores que integraron el bloque PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza; en contra, los diputados de la izquierda (PRD, PT y Movimiento Ciudadano). El bloque de diputados que aprobó la reforma acordó también solicitar al Senado que, en caso de no estar de acuerdo con los cambios realizados al dictamen, envíe al Ejecutivo federal los artículos que ambas cámaras aprobaron para su publicación en el Diario Oficial de la Federación. La votación fue ríspida, con reproches de la izquierda hacia los panistas --quienes finalmente votaron a favor del dictamen-- ,y la férrea defensa del voto en el resto de las curules pristas, panistas y aliancistas. Sin embargo, la irritación por la reforma fue más allá de las paredes del pleno: manifestantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) lograron ingresar a los jardines de San Lázaro, luego de desoldar los barrotes del palacio legislativo, aunque no llegaron muy lejos porque la Policía Federal los contuvo. Los sindicalistas manifestaron su repudio a la Reforma Laboral con sus voces, pancartas, discursos, y hasta con petardos y diábolos dentro del recinto legislativo. El enojo de los electricistas y miembros de otros sindicatos era mucho. Por su parte Martín Esparza, líder del SME, y Agustín Rodríguez, de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), se reunieron con Carlos Reyes Gámiz, del PRD, para demandarle que su fracción parlamentaria impidiera la aprobación de la reforma. Ese fue el intento constante de la izquierda. Dentro del recinto, legisladores perredistas, petistas y del Movimiento Ciudadano sostuvieron una manta que rezaba: “Quien traiciona a los trabajadores, traiciona a la patria”. Paralelamente, Ricardo Monreal, coordinador de Movimiento Ciudadano, fijaba la posición de su bancada. Dijo que había dos bandos: “Los que están impulsando esta contrarreforma laboral y los que estamos defendiendo al artículo 123 constitucional, las conquistas laborales y la lucha sindical que se ha dado desde hace muchas décadas… frente a la claudicación, por no decir traición, de un sector de la derecha para poder generar transparencia, rendición de cuentas”. Por la decisión conjunta de los legisladores de “la derecha”, los trabajadores “no podrán decidir sobre sus contratos colectivos; frente a esa abdicación nosotros tenemos que fijar la posición con toda contundencia y con toda claridad”, agregó. Luego llamó a la supuesta alianza entre la izquierda y el PAN a favor de la transparencia sindical como “una aventura extramarital por un día”. “Lamento mucho que haya claudicado un sector de la derecha para sostener la elección directa, secreta –y ya lo tocaremos en su momento, cuando reservemos el artículo correspondiente–, pero qué lástima que la alianza haya sido efímera, una especie de aventura extramarital por un día”. En su turno, el diputado del PAN, Ricardo Anaya Cortés aclaró sobre el cambio de decisión sobre la transparencia sindical: “Lo hemos hecho con el mismo derecho con el que muchos de ustedes votaron o se manifestaron en contra, el mismo derecho, no más pero tampoco menos, y lo hemos hecho con un profundo sentido de responsabilidad, con pasión y convicción; pensando siempre en lo que es mejor para nuestro país.” Luego alzó la voz: “No aceptamos que se minimice el avance histórico en materia de democracia y transparencia sindical, y estamos convencidos de que esta Reforma Laboral representa un paso enorme en términos de competitividad, que sí permitirá la generación de más empleos.” Lo cierto es que en San Lázaro se aprobó la nueva Ley Federal del Trabajo; desaparecieron los artículos 388 bis y 390 sobre los contratos colectivos. De esta forma la Reforma Laboral pasará de nuevo a la Cámara de Senadores. Para el coordinador de la bancada del PAN en la Cámara de Diputados, Alberto Villarreal, la aprobación de la reforma fue “una hazaña histórica”; y aprovechó para echarle flores a Felipe Calderón: “Es una hazaña histórica al haber aprobado en 69 días lo que no se había hecho en 42 años en materia laboral, que surge de una iniciativa que mandó con carácter de preferente el presidente Felipe Calderón Hinojosa.” Mientras que el perredista Silvano Aureoles, criticó duramente la posición del PAN en apoyar al PRI con el cambio de redacción en distintos artículos. Agregó que tales artículos son el 371, que le dará a los sindicatos diversas formas, directa e indirecta, para elegir a sus dirigentes, y el 373 para que los gremios rindan cuentas, y que sólo apoyaron el 388 junto con la izquierda. Así en menos de 24 horas, el bloque de diputados conformado por el PRI-PAN-PVEM y Panal aprobó la Reforma Laboral, con menos obligaciones para los líderes sindicales y a escasos 22 días de que Calderón concluya su mandato.

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