#YoSoy132 y Prodh crean frente en defensa de los detenidos

lunes, 10 de diciembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Encabezados por el Comité Jurídico y de Derechos Humanos de #YoSoy132 (Cojudh) y por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), familiares y compañeros de los 14 procesados por los disturbios del 1 de diciembre se unieron en un frente para sumar fuerzas en la documentación de casos que favorezcan la defensa de la libertad de quienes, afirman, fueron detenidos arbitrariamente. Quetzalcóatl Fontanot, vocero del Centro Prodh, explicó que para la conformación de dicho frente se convocó a organizaciones civiles, abogados, familiares y compañeros, con la finalidad de esclarecer los hechos. “Llamamos a la investigación de los hechos que conduzcan a los responsables de los abusos. Hubo una acción estatal para criminalizar la protesta social y eso es una violación a los derechos humanos que debe ser castigada”, dijo el activista, quien puso énfasis en la necesidad de deslindar responsabilidades en todos los eslabones de la cadena de mando que dirigió el operativo de aquel sábado. (…) “Es necesario que se esclarezca lo que pasó y que no se criminalice sistemáticamente la protesta social, que es un derecho que todos tenemos y que seguramente disminuirá cuando el gobierno respete los derechos humanos”, dijo el activista; y continuó: “Nos han sorprendido la brutalidad y los excesos policiacos. Hacemos un llamado enfático a las autoridades para que realicen las investigaciones correspondientes y queremos decir que el hecho de que nosotros estemos llamando a que se deslinden responsabilidades de todos los involucrados, en el marco del debido proceso, nos estamos refiriendo específicamente a los policías que fueron partícipes de estos hechos. No podemos permitir que esto siga ocurriendo”, agregó Fontanot. En el encuentro con la prensa, se pidió a las autoridades capitalinas que asuman las violaciones a los derechos humanos en que incurrieron con las detenciones, según documentó la CDHDF, y que actúen en consecuencia a la “falta de elementos” en los casos de los detenidos: Rita Neri Moctezuma, César Llaguno Romero, Eduardo Daniel, Roberto Duarte, Oswaldo Rijel, Miguel García, Alejandro Lugo, Sandino Jaramillo, Obed Palagot, David García, Styliano García, Jorge Carrera, Enrique Rosales y Bryan Reyes. En el encuentro con la prensa, Marcela Herrera, tía de Oswaldo Rijel, detenido por vandalismo, dijo que “no hay ninguna situación” que vincule a su sobrino con los disturbios. En sus ojos se mezclaban la tristeza y las noches de desvelo. Sólo pudo hablar para exigir su libertad. “Oswaldo es un muchacho limpio. Una criatura. No tiene antecedentes. Le gusta la música. Es estudiante. No es justo que lo traten como criminal.” Israel Rojas, primo de Sandino Jaramillo, habló de su sangre. “Él estaba filmando. Tenemos los videos de su cámara como testimonio de que no estaba cometiendo ningún delito cuando lo detuvieron y se lo llevaron del cuello. Hoy ni siquiera sabemos los cargos. No nos han dado información en el reclusorio Norte. Me gustaría que alcemos todos la voz, que no nos callemos.” Edith Palagot Echavarría, hermana de Obed Palagot aseguró que su hermano es promotor de la paz y educador ambiental, estudiante de Biología que no tenía que ser detenido y mucho menos “golpeado por varios granaderos”. María del Carmen Rodríguez, mamá de Bryan Reyes, alumno de la Escuela Nacional de Música, viajó a la Ciudad de México para ver por su hijo. “Soy viuda hace 18 años. Mi vida ha sido dura. En este momento estoy varada porque mi hijo que tiene sueños de un mundo mejor, diferente, el sábado (1 de diciembre) lo detienen, lo desnudan en público, lo golpean y lo encarcelan. Hoy tiene auto de formal prisión por ataques a la paz pública y daños en propiedad privada, supuestamente con una condena que puede ir de 5 a 30 años de prisión. Es un hijo cariñoso”. Entre lágrimas, desbordada su desesperación en la voz y en los gestos, Yolanda Morán, madre de Alejandro Lugo, documentó con fotografías que su hijo era un simple espectador de la protesta, vecino del lugar. Hijo del profesor de educación física Enrique González, José Rodrigo González, dijo que su padre iba a comprar un chip para su teléfono cuando fue detenido. Hoy está preso. “Es importante que las familias de los que siguen presos estemos unidos. Las personas que están presas por esto pueden cambiar al país. Son personas que van a luchar por la libertad de todos los mexicanos”.  

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