Nada de monopolios en comunicación: López Obrador

lunes, 20 de febrero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El precandidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió hoy a acabar con los monopolios en materia de telecomunicaciones y refrendó su promesa de no expropiar cadenas. En una entrevista colectiva que sostuvo con los analistas Denise Dresser, Sergio Aguayo y Lorenzo Meyer en el espacio noticioso de Carmen Aristegui, en MVS Noticias, el tabasqueño fue tajante: “Nada de monopolios en comunicación, sin expropiar cadenas”. Dresser le preguntó a López Obrador qué haría frente al poder que han adquirido las televisoras en el país y el aspirante presidencial repondió de una manera más detallada que en anteriores ocasiones que él está a favor de tener muchas cadenas de televisión, de fomentar la competencia en ese terreno. El tabasqueño aprovechó también la pregunta para desterrar esa vieja mentira de que tenga en mente expropiar algún canal a Televisa. Incluso, recordó que en la elección pasada, en una reunión con Emilio Azcárraga, el dueño de la televisora le enseñó un proyecto supustamente firmado por él en el que se asentaba que tan pronto llegara a la Presidencia iba a expopiar Televisa. “Esa fue una mentira que mucha gente creyó, todavía conservo el documento”, dijo. Dresser también le preguntó sobre su cercanía con René Bejarano y Dolores Padierna, los dirigentes de Izquierda Democrática Nacional (IDN). López Obrador aseguró que ninguno de los dos forma parte de su equipo y que, en el caso personal de Bejarano, hace años que no tiene contacto con él. “No respondo a intereses creados”, sentenció. En la entrevista con los analistas, López Obrador hizo por vez primera una reflexión sobre el papel de las redes sociales en internet. Indicó que todavía no tienen una penetración suficiente para contrarrestar la influencia de los medios de comunicación electrónicos, particularmente la televisión. Incluso, contó una anécdota: en un mitin en Jilotepec, Estado de México, ante 3 mil personas, preguntó quiénes se habían enterado del episodio de Enrique Peña Nieto (sin mencionarlo por su nombre por las prohibiciones de la “veda” electoral) en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. “Sólo 200 personas de 3 mil levantaron la mano. Todavía es muy fuerte la influencia de la televisión”, indicó López Obrador. En la primera etapa de la entrevista, Lorenzo Meyer reflexionó sobre las dificultades para que la izquierda en México llegue al poder por la vía electoral. El internacionalista e historiador recordó que en el 2006 hubo una “guerra sucia” intensa. López Obrador aseguró que la polarización en los comicios presidenciales de este año se va a volver a producir, aunque aclaró que irá a una contienda “a tres tercios”. En respuesta a una pregunta de Sergio Aguayo, el exjefe de Gobierno capitalino hizo una reflexión sobre los operadores de la guerra sucia. Indicó que no sólo es Antonio Solá sino también el norteamericano Dick Morris-- quien participó en contra de Barak Obama en Estados Unidos--, ya están en la campaña electoral de México. El aspirante presidencial soltó una frase enigmática en la entrevista colectiva: “Como me dijo Julio Scherer, yo ya no me pertenezco. Dirijo un movimiento y tengo que ser más cuidadoso de lo que digo o hago ahora”. Los Amorosos y La Chingada De buen humor, López Obrador hizo referencia al predio rústico que heredó de sus padres en Palenque. Insistente ante la pregunta de Aristegui de si ese sitio se llama “La Chingada”, el aspirante presidencial sólo se rió y negó a volver a mencionar el nombre de ese lugar lejano. --Has utilizado el tema amoroso para la política, viniendo de la izquierda el concepto suena un poco extraño. ¿Puedes explicarnos por qué elegiste este término que nos sorprendió a muchos? –, le preguntó Lorenzo Meyer. ---Así soy. Soy humano. Profundamente humano. Es lo que me importa, es lo que me inspira. Ser de izquierda es ser honesto y amar al prójimo. Lo otro, es más elaborado, meterle carga ideológica. Creo que la honestidad es un valor que nos puede sacar adelante. Entonces, honestidad y amor al prójimo, actuar con buen corazón. Eso es para mí la izquierda. Lo he pensado siempre. “Ahora, ante estas circunstancias, de que soy un rijoso, de que creo en la violencia, cosa totalmente contraria a lo que he hecho en 35 años. He aplicado la no violencia como práctica política. Definí eso. Estoy en ese sentimiento. “¿Qué crees que dicen ahora? No le creemos a López Obrador, creo que lo tienen sedado, je, je, je”.

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