Aseguran equipo de espionaje a cuñado de exgobernador de Chiapas preso

domingo, 5 de febrero de 2012
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) dio a conocer que desmanteló un centro clandestino de espionaje al servicio del exgobernador preso, Pablo Salazar Mendiguchía y que por ello detuvo a su cuñado, José Luis Paulín Palma. Luego de que esta mañana sus familiares denunciaran la “detención arbitraria” de Paulín Palma, su hija de 24 años, Pamela Paulín Salazar y su trabajadora doméstica María Shilón Bautista, la PGJE liberó a las dos mujeres pero dejó en los separos al cuñado de Mendiguchía. En un comunicado, la PGJE dio su versión de los hechos al señalar que realizó un cateo en un domicilio particular, donde se había instalado un centro clandestino de espionaje, montado en su mayoría con equipo robado de dependencias de seguridad del estado de Chiapas. Agregó que en el sitio se encontraron diversos equipos de radiocomunicación, así como computadoras conectadas clandestinamente a las áreas de seguridad y procuración de justicia de Chiapas. “La información que se obtenía en este lugar presuntamente era reportada a Pablo Salazar, recluido por desvío de fondos públicos, y a sus allegados, toda vez que el domicilio es de la hermana y el cuñado de este personaje, quienes responden a los nombres de Miriam Salazar Mendiguchía y José Luis Paulín Palma”, dice la misiva oficial. Mencionó que José Luis Paulín Palma trabajó durante la administración de Salazar en el C-4 (Centro Estatal de Seguridad), de donde extrajo ilegalmente los equipos de cómputo y radiocomunicación, entre otros. La PGJE dijo que en el lugar se aseguraron cinco computadores de escritorio propiedad del C4; dos lap tops; una videograbadora; cinco teléfonos celulares; ocho memorias usb, entre otros. Únicamente José Paulín Palma se encuentra detenido por estos hechos, mientras su hija y la empleada doméstica declararon como testigos del cateo, por lo que ya están en sus domicilios. Los familiares denunciaron que todo fue una “detención arbitraria” y “prefabricación de delitos” por parte de la PGJE en el marco de la persecución contra los amigos y excolaboradores de Pablo Salazar, preso en el penal de Huixtla desde el 7 de junio pasado.

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