Decomisan en EU 200 armas que tenían como destino México; hay 22 detenidos

miércoles, 8 de febrero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El gobierno de Estados Unidos decomisó más de 200 armas de alto poder, incluidos rifles automáticos AK-47 (“cuernos de chivo”), durante un operativo en el que fueron detenidas más de 20 personas por su presunta participación en una red de contrabando de armamento al servicio de los cárteles mexicanos de las drogas. En conferencia de prensa, agentes federales radicados en San Antonio, Texas dieron a conocer que entre las personas detenidas figuran amas de casa y estudiantes. Participaron en la conferencia el fiscal federal Robert Pitman, el agente especial a cargo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, de la División de Houston, Gary Orchowski, y el agente especial a cargo de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos para Investigaciones de Seguridad Nacional en San Antonio, Jerry Robinette, quienes calificaron el resultado de la operación como “un gran golpe” para los cárteles mexicanos. Los agentes federales explicaron que “muchas” de las personas detenidas por comprar armas para los cárteles mexicanos, fueron utilizadas como compradoras falsas: gente sin antecedentes penales que compran de manera legítima el armamento, el cual es entregado inmediatamente a los contrabandistas. Explicaron que estos “compradores falsos” recibían un pago de 11 dólares por cada arma adquirida. Las armas aseguradas tienen un valor de compra de entre 800 y mil 400 dólares. Detallaron que los 22 detenidos se declararon culpables, aunque sólo tres han sido condenados. Por otra parte, los fiscales dieron a conocer que dos hombres de 23 y 22 años fueron condenados a 87 y 42 meses de cárcel por su participación en la red de tráfico de armas para los cárteles mexicanos. Los condenados son Keith Edwards, de 23 años, y Ricky González-Edwards, de 22, mientras que uno de los cabecillas, Edward Levar Davis, de 34 años, fue condenado a 14 años de cárcel. La sentencia fue dictada ayer en Del Río. Los acusados trabajaban para Levar Davis y su socio Antonio Marino Castro, de 27 años. Están acusados de conspirar par adquirir ilegítimamente armas de fuego en el área de San Antonio, Texas, para distribuirlas en algún lugar de Eagle Pass, desde donde eran enviadas a México.