Se ufana AMLO de unidad de Amalia García y los Monreal

jueves, 12 de abril de 2012
FRESNILLO, Zac. (apro).- Ante miles de simpatizantes que viven en la zozobra porque en este municipio se asentó el grupo delictivo denominado Los Zetas, el candidato presidencial del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que terminará con la inseguridad y la violencia que padece el país y que ya ha cobrado la vida de más de 60 mil personas en el sexenio del panista Felipe Calderón. El tabasqueño, quien antes de comenzar el mitin recibió una imagen del Santo Niño de Atocha y un "ojo de Dios" de parte de los huicholes que viven por temporadas en este lugar para después partir a San Luis Potosí rumbo a sus ceremonias sagradas, preguntó a sus simpatizantes si estaban dispuestos a seguir padeciendo las acciones del crimen organizado, la falta de oportunidades y la migración. La gente respondió con un estruendoso "no". "Por eso tenemos que buscar entre todos el cambio verdadero", señaló el tabasqueño en este emblemático lugar, donde cruza el famoso "tren de la muerte" o La Bestia, usado por centroamericanos para intentar llegar a Estados Unidos, pero en el camino son secuestrados o levantados por Los Zetas, quienes extorsionan a sus familiares para liberarlos, pero después sus cuerpos inertes son descubiertos en las llamadas ‘narcofosas’. "No sé a quién se le ocurrió, en qué cabeza cabe enfrentar la violencia con la violencia. Al mal hay que enfrentarlo con el bienestar social", indicó López Obrador en este sitio donde fue detenido, en junio de 2011, el militar desertor Edgar Huerta Montiel, El Wache, coordinador de la matanza de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010. López Obrador estuvo acompañado por el candidato a senador David El Gallo de Oro Monreal, hermano del coordinador de la campaña presidencial de la izquierda, el senador Ricardo Monreal, así como por la exgobernadora Amalia García y su hija Claudia Corichi, aspirante a diputada federal, quien fue abucheada al ser presentada ante los simpatizantes. El mitin comenzó diez minutos antes de las 18:00 horas. La gente estaba entretenida, esperando al candidato presidencial, al ritmo de la banda El Rey. Los animadores vitoreaban canciones de hace seis años, recordando el plantón de Reforma después de las cuestionadas elecciones del 2006: “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”, gritaban. No sólo eso, además vitorearon a Ricardo Monreal, coordinador de la campaña de López Obrador, ausente en la asamblea realizada en su tierra natal, de la que fue alcalde y luego gobernador de la entidad. Al candidato también le enterneció la presencia de Claudia Anaya, la diputada federal que, en silla de ruedas, pues a los 15 años tuvo un accidente, agradeció la presencia del tabasqueño y su llamado a la unidad de la izquierda. Con este discurso, López Obrador terminó el mitin, en el que estaba el diputado federal perredista José Narro, quien renunció al Partido del Trabajo (PT) por diferencias con los Monreal y con la exgobernadora Amalia García. “Antes no había unidad, ahora hay unidad. Está aquí Amalia, Arturo Romo, David Monreal y el coordinador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Zacatecas, Armando López Campa, así como el coordinador nacional del PT, el senador Alberto Anaya”, destacó López Obrador. Además, agradeció la presencia del dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), el priista Edgar Rivera. La presencia del alcalde petista Juan García, apodado Juanito, acaparó las porras de los simpatizantes movilizados en esta ciudad. En su discurso, aludió al “fraude electoral” de 2006 que, seis años después, “tiñó de sangre e incertidumbre” al país, gracias a las decisiones de alguien que “maneja un país que no le pertenece”. Enseguida señaló que México necesita una “mano firme” que saque al país del atolladero en el que se encuentra, y esa persona, asumió, es López Obrador. “Hemos construido una gran alianza. Unidos en un solo bloque hombres y mujeres perredistas” en todo el país, en apoyo al tabasqueño, dijo el alcalde, en esta tierra rodeada de cerros sin nombre, de policías federales y municipales. “En el pasado lo que nos dividió fueron algunos errores que estamos dispuestos a enmendar”, destacó Juanito como apodan al presidente municipal de Fresnillo.  

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