Sufren abandono y marginación zoques desplazados del Chichonal

jueves, 5 de abril de 2012
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- A tres décadas de la erupción del volcán Chichonal, que mató a más de dos mil personas y arrasó con ocho pueblos, cientos de familias desplazadas no encuentran reposo. “A raíz de la erupción del volcán, los que nos quedamos aquí, en Chiapas, fuimos condenados por las políticas de reacomodo a colonizar la Selva Lacandona o a vivir en las tierras áridas del centro. Otros (se fueron) a la Selva del Valle del Uxpanapa, en el sur de Veracruz. Otros más huyeron a ciudades como Guadalajara (Jalisco), o a los campos de Quintana Roo y Campeche, o bien, se emplearon  como jornaleros en las fincas plataneras de Tabasco”, recuerdan habitantes de los pueblos zoques en un comunicado difundido este jueves. En el documento, los desplazados explican que en todos esos sitios encontraron los mismos problemas que tenían antes de que el fenómeno natural los obligara a huir: pobreza, exclusión, marginación, y falta de trabajo. Añaden: “Durante todo este tiempo que hemos guardado silencio, podemos decir que la piowa´chuwe (dueña del volcán) nada tuvo que ver, sino las políticas gubernamentales dictadas por los señores del poder para que las relaciones siguieran como antes”. Según los desplazados, hoy, como hace 30 años, la situación de los pueblos zoques del norte de Chiapas “sigue siendo muy triste”, pues cerca de 90% de la población de ocho municipios se encuentran en situación de pobreza. “Es decir, más de 68 mil zoques enfrentan problemas de falta de acceso a la tierra, educación, alimentación y empleo”. No obstante, advierten que, pese a que los beneficios del desarrollo que los gobiernos prometieron durante mucho tiempo no han llegado a sus comunidades, “nos negamos a desaparecer como pueblos originarios de México y América. Hoy más que nunca queremos decirles a todos y a todas que, a 30 años, seguimos vivos”. Puntualizan: “Hoy, 30 años después, seguimos recordando a nuestros hijos, hijas, hermanos, hermanas, padres y amigos que se quedaron en el camino, lo mismo que nuestras casas y nuestras tierras de maíz, pero los “o´ de put” –los hombres de la palabra verdadera– estamos aquí de pie, con el silencio en que nos han querido tener todos estos años”. Asimismo, mencionan que a raíz de las políticas instrumentadas por los gobiernos federal y estatal, los zoques de Rayón y Chapultenango están enfrentados por la disputa de tierras del volcán, mientras que los zoques de Nuevo Francisco León, en Ocosingo, por años lucharon en el Valle de Santo Domingo por un problema agrario que no provocaron, y lo mismo ocurre en Campeche. “En Oaxaca las cosas no son muy diferentes. Los zoques de los Chimalapas enfrentan problemas desde mucho tiempo atrás por defender sus tierras ancestrales, y hoy como ayer los señores del dinero y el poder quieren enfrentarnos y dividirnos para desaparecernos como pueblos originarios zoques”, apunta el documento.

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