Denuncia Salazar Mendiguchía que hasta en el baño de su celda lo espían

miércoles, 2 de mayo de 2012
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El exgobernador Pablo Salazar Mendiguchía denunció ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que es objeto de espionaje por parte del gobierno de Juan Sabines, luego de encontrar varios micrófonos ocultos en su celda. Mediante una carta difundida este miércoles, el exmandatario recordó que “gracias a la oportuna e insistente intervención de la CNDH”, logró que se retiraran de su celda las cámaras de videograbación que –agregó– “constituían una grave violación a mis derechos humanos”. No obstante, dijo que “en una clara burla de los órganos represores de (Juan) Sabines a la autoridad de ese organismo defensor, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Chiapas sembró en diversos sitios de mi celda micrófonos, inclusive en el baño, para espiarme de manera ilegal, con lo que confirman el trato de preso político que siempre me han dado y el cual se han empeñado en negar”. Explicó que tan pronto como supo de estos micrófonos ocultos, pidió la inmediata intervención de la CNDH, que envió a dos de sus visitadores adjuntos, “quienes, en uso de sus facultades, recibieron la nueva queja y dieron fe pública de la evidencia que les fue puesta a disposición”. Salazar Mendiguchía mencionó que ya antes había denunciado “esta red de espionaje por demás ilegal, que tiene enclaves de monitoreo en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, PGJE, Palacio de Gobierno, Casa de Gobierno y el propio Amate”. Añadió: “He pedido que a la par de este comunicado, se den a conocer imágenes del micrófono que encontré oculto en mi baño. Esta evidencia pone de manifiesto una vez más mi condición de preso político, así como las paranoias del demencial gobierno sabinista”. Según el exmandatario, que enfrenta nueve procesos penales en su contra, ha sido obligado a recibir visitas bajo un fuerte dispositivo de elementos policiacos que vigilan todos sus movimientos y diálogos, además de las cámaras de videograbación que lo siguen a cada momento. El exgobernador chiapaneco se quejó también de que es sometido a un exhaustivo registro de todo lo que lee y escribe, y que sólo le permiten hablar por teléfono durante 15 minutos, rodeado de elementos de seguridad. “Sólo me resta preguntar una vez más: ¿A qué le teme Sabines?”, cuestionó Salazar Mendiguchía.

Comentarios