Critica AI omisión oficial ante violaciones graves de las fuerzas armadas

miércoles, 23 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Amnistía Internacional reprochó al gobierno de Felipe Calderón por qué “no adoptó medidas efectivas para prevenir o investigar las violaciones graves y generalizadas de derechos humanos cometidas por las fuerzas armadas y la policía, que incluyeron desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitrarias”. En su Informe 2012, que este jueves será presentado, Amnistía Internacional destaca en el capítulo referente a México que en el contexto de las violaciones a derechos humanos hay “colusión” de policías u otros funcionarios públicos con “cárteles de la droga y otras bandas delictivas (…) que mataron y secuestraron a miles de personas”. Amnistía resalta que “el gobierno (de Calderón) no dio respuestas sustantivas a las peticiones de información” que la organización hizo sobre casos documentados en los que miembros de las fuerzas armadas y policías se vieron implicados en presuntos actos de desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitrarias. Entre los temas que aborda el documento con respecto a México –y que formalmente será presentado este jueves– es la impunidad imperante en los casos de ataques a periodistas y defensores de derechos humanos. El balance resalta que “el sistema de justicia penal no hizo justicia ni proporcionó seguridad”, durante el último año de gobierno de Felipe Calderón. Destaca que, pese a que durante 2011 se llevaron a cabo reformas “progresistas en materia de derechos humanos”, en México se mantiene la deuda histórica con las víctimas y familiares de los desaparecidos de la “guerra sucia” de las décadas de los 60, 70 y 80. El expediente de Amnistía Internacional sobre México incluye un análisis sobre la decisión de Felipe Calderón de desplegar a “50 mil soldados y a un número creciente de infantes de marina para combatir a los cárteles de la droga”. Señala que unas 12 mil personas murieron en 2011 por causa de la guerra contra el narcotráfico y la violencia criminal, y agrega que “la mayoría de los homicidios nunca se investigaron”, la organización identificó como las entidades más afectadas a Chihuahua, Nuevo León, Veracruz, Coahuila, Tamaulipas y Guerrero. Entre los muertos, “más de 40 soldados y 500 policías fueron asesinados en 2011”, se indica en el documento. La organización resalta el informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que anunció en abril la existencia de 8 mil 698 cadáveres sin identificar en las morgues del país, mientras que se reportaron 5 mil 397 personas desaparecidas desde 2006. Como parte del escenario de la violencia en México, Amnistía retoma los casos de las 52 personas muertas en un casino en Monterrey, los descubrimientos de fosas clandestinas en Durango y Tamaulipas con más de 500 cadáveres no identificados, y el surgimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. El informe hace referencia a las mil 695 denuncias presentadas contra elementos del Ejército y 495 contra integrantes de la Marina, ante la CNDH, así como de las 25 recomendaciones al Ejército y seis a la Marina. “Las autoridades afirmaron que el número relativamente bajo de denuncias que daban lugar a recomendaciones de la CNDH demostraban que la mayoría carecían de base, pero al realizar esa afirmación, no tenían en cuenta las limitaciones de muchas de las investigaciones de la CNDH”, resalta AI en su apartado sobre México. El documento hace un balance del sistema de justicia penal y la impunidad; de las amenazas contra los migrantes; las amenazas a la libertad de expresión; los riesgos para los defensores de derechos humanos. También se analizan las reformas jurídicas en materia de derechos humanos; la violencia contra mujeres y niñas; los derechos sexuales y reproductivos y los derechos de los pueblos indígenas. En la 50 edición del informe de Amnistía, hace un llamado a favor de la aprobación de un Tratado sobre el Comercio de Armas, cuestiona el liderazgo del Consejo de Seguridad de la ONU y reconoce las movilizaciones sociales en medio oriente que derrocaron regímenes dictatoriales.

Comentarios