Pide la PGR congelar cuentas bancarias de Yarrington

jueves, 31 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de la República (PGR) fortaleció la investigación que tiene abierta en contra del exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, luego de que el empresario Napoleón Rodríguez de la Garza confesó que es prestanombres del exmandatario y que la propiedad de Isla del Padre, Texas, es propiedad del exfuncionario a quien su partido, el PRI, acaba de suspenderle sus derechos como militante. De acuerdo con una nota difundida por el diario Reforma en su edición de este jueves, Rodríguez de la Garza, en su declaración ministerial, reveló que Yarrington le envió 450 mil dólares en efectivo para comprar el suntuoso condominio ubicado en el número 334 de Padre Boulevard 1401 de Sout Padre Island, Texas. Incluso, comentó que en marzo pasado fue interrogado en Brownsville, Texas por agentes del Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) sobre dicho inmueble, a quienes les dijo lo mismo. En su declaración, Rodríguez de la Garza confió también que la operación se llevó a cabo en 1988, antes de que Yarrington fuera gobernador de Tamaulipas, y que el dinero se lo hizo llegar a través de un empleado de apellido Treviño en tres entregas. Además, refirió que dicho dinero fue depositado inicialmente en una cuenta de Banorte y que de ahí lo transfirió al Wells Fargo Bank, desde donde finiquitó la adquisición del condominio que desde marzo pasado está bajo resguardo de las autoridades estadunidenses, dice la nota de Reforma. Por la tarde, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó a México información sobre la situación patrimonial del exgobernador, mientras que la PGR solicitó formalmente a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) el congelamiento de las cuentas bancarias a nombre del exfuncionario porque presumen que realizó operaciones financieras y de carácter inmobiliario, a través de prestanombres, con recursos de procedencia ilícita. La indagatoria alcanza al también exgobernador Eugenio Hernández.

Comentarios