Resuelve El Vaticano vía fast track renuncia de Onésimo

lunes, 7 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F., (apro).—El Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia de Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec, la cual apenas le fue presentada el pasado 25 de marzo, justo cuando el obispo cumplió 75 años de edad. La decisión del pontífice fue dada a conocer hoy por la sala de prensa del Vaticano, mediante un breve comunicado en el que se informa que la dimisión se ajusta al canon 401, del Código de Derecho Canónico, en el cual se estipula que todo obispo debe presentar su renuncia al cumplir 75 años de edad. Sin embargo, fue muy poco el tiempo que transcurrió entre la presentación de la renuncia y la aceptación que de ella hizo el Papa; fue un periodo de menos de dos meses. Por lo general, estos tiempos suelen ser más largos, al grado de que transcurren hasta años para que el Papa acepte la renuncia de sus obispos. También es común que, al aceptar la renuncia de algún obispo, el Papa ya tenga designado a su sucesor, por lo que, al aceptar la renuncia, da inmediatamente a conocer el nombramiento del nuevo titular de la diócesis. Pero en este caso no fue así. El Papa aceptó rápidamente la renuncia de Onésimo Cepeda sin haber nombrado al nuevo titular de la diócesis de Ecatepec, que queda vacante. Varios analistas eclesiásticos ya preveían que Benedicto XVI iba a aceptar rápidamente la renuncia de Onésimo Cepeda, ya que éste se había convertido en un verdadero dolor de cabeza para el Vaticano, debido sobre todo a su vida mundana, a sus turbios negocios como empresario y a supuestos fraudes multimillonarios que cometió valiéndose de su investidura episcopal. En 2010, por ejemplo, fue acusado por cometer el delito de fraude, al apropiarse de una valiosa colección de 42 cuadros de pintores famosos, propiedad de la familia Azcárraga, quien lo demandó. En esta colección destacan pinturas de Francisco de Goya, Pablo Picasso, Salvador Dali, Amedeo Modigliani, Diego Rivera, Frida Kalho y Rufino Tamayo, entre otros. El proceso judicial contra Onésimo Cepeda todavía continúa, pese a las influencias que ha utilizado para salir librado de él y seguir conservando la multimillonaria colección de arte. Además, el prelado es acusado de otras actividades fraudulentas a través de su empresa Grupo Certificados Integrales Funcionales (Grupo CIF), que da servicios funerarios a varias dependencias federales y gobiernos estatales, según informó la revista Proceso, en su número 1753. Amigo de encumbrados políticos y empresarios, Onésimo Cepeda también fue demandado hace algún tiempo por realizar proselitismo político a favor del PRI. Nacido en 1937, en la ciudad de México, Cepeda estudió derecho en la UNAM. Fue corredor de bolsa junto con Carlos Slim, también torero y cantante de rock. Luego decidió ingresar a la vida religiosa. Estudió en el seminario del Instituto de Nuestra Señora de Guadalupe para las Misiones Extranjeras. Fue ordenado sacerdote en 1970. También estudió teología en la Universidad de Friburgo, Suiza. En los años ochenta y principios de los noventa fue sacerdote en la diócesis de Cuernavaca, donde se encargó de desmantelar la línea pastoral de la opción preferencial por los pobres, instaurada por el obispo Sergio Méndez Arceo. Por esos años también fue dirigente nacional del Movimiento de Renovación Carismática, que impulsa una línea pastoral totalmente opuesta a la de la teología de la liberación. En 1995, el Papa Juan Pablo II lo designó como el primer obispo de Ecatepec, en el Estado de México, donde en muy poco tiempo levantó una ostentosa catedral y fue muy cercano a la clase política mexiquense.

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