Hacen pacto de no violencia laicos y religiosos de Nueva Jerusalén

miércoles, 18 de julio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Líderes religiosos de La Ermita y pobladores laicos del poblado de Nueva Jerusalén, municipio de Turicato, Michoacán, convinieron hoy no emprender ninguna acción violenta hasta que se resuelva legalmente el caso del único plantel escolar “Vicente Guerrero”, donde estudiaban alrededor de 200 alumnos de los niveles preescolar y primaria. En un encuentro privado, que se efectuó la tarde del pasado martes en el Palacio de Gobierno entre líderes religiosos, pobladores laicos, el secretario de Gobierno de Michoacán, Jesús Reyna García, y el presidente municipal de Turicato, Salvador Barrera Medrano, los grupos antagónicos se comprometieron a fomentar una convivencia de respeto en la comunidad. Hace una semana, fanáticos religiosos de la Nueva Jerusalén derribaron varios salones de clase, debido a que, según ellos, la educación va en contra de su religión y consideran que las escuelas “son del diablo”. Pobladores laicos presentaron una denuncia por la destrucción de las instalaciones, cuyos daños fueron valuados por la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) en tres millones de pesos. Para este miércoles estaba previsto que se presentaran a declarar los indiciados en el caso de la destrucción del plantel escolar. El procurador de Justicia de Michoacán, Plácido Torres Pineda, señaló que los ofendidos ya presentaron la denuncia y se han recabado pruebas a través de testigos que presenciaron el derribo intencional de la escuela. Durante la reunión, ambos grupos expusieron opiniones y propuestas que se analizarán de manera conjunta con las autoridades gubernamentales el próximo martes 24, en el Palacio de Gobierno, para encontrar una solución al conflicto, informó Reyna García en una rueda de prensa. Comentó que dos ministerios públicos de la PGJ continúan con la integración de la averiguación previa para consignar “lo más rápido posible” a los responsables de la destrucción intencional de los salones de clase donde estudiaban niños de preprimaria y primaria. Por su parte, el alcalde de Turicato, Salvador Barrera Medrano, comentó que también se acordó instalar un módulo de seguridad con presencia de 30 elementos –15 municipales y 15 del estado–, para garantizar imparcialidad en la aplicación de la ley entre los pobladores laicos y religiosos. Sin embargo, destacó que lo que más preocupa es el asunto de la educación que se planteará en la reunión del próximo martes. “La otra preocupación que nos tiene todavía pendientes es la situación de la educación, creo que la próxima reunión se tocarán los puntos finos para poder determinar finalmente dónde se reconstruyen las escuelas. Lo que quisiéramos escuchar es que, efectivamente, se garantiza la continuidad de los jóvenes alumnos”, señaló. El representante del segmento laico, Emiliano Juárez Damián,  consideró que el restablecimiento de la educación impartida por el Estado en la comunidad quedó en el aire, y tendrá que definirse la próxima semana. En concordancia con el pacto recién establecido, Juárez Damián declinó hacer declaraciones contra el grupo conservador que pretende imponer sus normas en la educación que el Estado imparte en la comunidad. Se limitó a decir que desde el derribo de los planteles educativos, hace más de una semana, se recrudeció el conflicto y fluyeron ataques y amenazas verbales pero expresó su confianza en que a partir de ahora la convivencia se dé en un marco de respeto. –¿Quedaron conformes con el resultado de esta negociación y la forma en que el gobierno ha abordado esta problemática? –se le preguntó. –Conformes, no. Nosotros esperamos que en la próxima reunión se dé un avance y si no, en la próxima esperamos que ya podremos estar dando una postura, pero por lo menos ya vimos un avance en que no va a haber violencia”, dijo Juárez Damián. Los líderes religiosos salieron sin hacer declaraciones.

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