Recuerdan con vigilia a las 52 víctimas del ataque al casino Royale

sábado, 25 de agosto de 2012
MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- Los nombres de las 52 víctimas mortales del ataque al casino Royale fueron leídos este sábado por autoridades eclesiásticas y familiares, primero en una misa conmemorativa y después en el exterior del inmueble siniestrado hace un año. A las 15:00 horas, el obispo auxiliar de Monterrey, Jorge Cavazos Arizpe, ofreció una misa en la iglesia Nuestra Señora del Carmen donde estuvieron en primera fila familiares de las víctimas inocentes del ataque perpetrado el 25 de agosto del 2011 en la casa de apuestas ubicada en la avenida San Jerónimo 205, en la colonia del mismo lugar. Los deudos, inconsolables, siguieron entre lágrimas la liturgia vespertina. Al finalizar, monseñor Cavazos mencionó los nombres de cada una de las víctimas y entregó a los familiares una veladora conmemorativa y un cuadro con el rostro de la Virgen de Guadalupe. En el exterior de la iglesia, el obispo comparó a las víctimas con Cristo, que fueron tocadas por malas acciones. “Ellos, los que fallecieron, son hermanos inocentes y víctimas del mal, como lo fue nuestro señor Jesucristo que murió en una muestra de solidaridad infinita por nosotros. Pese al dolor, Dios camina con todos ellos”, dijo mientras despedía a los asistentes. Los deudos caminaron unos 200 metros bajo un sol inclemente que aumentó la temperatura a los 35 grados Centígrados hasta la entrada del casino Royale que luce en ruinas y recubierto aún por el humo negro que provocó muerte y destrucción hace un año. Unas 200 personas, principalmente familiares de los fallecidos, llegaron al lugar donde los esperaba el grupo Los Sandoval que inició los eventos culturales conmemorativos con la interpretación de la canción Los caminos de la vida. En el barandal de la entrada, aún recubierto por humo, fueron colocadas 52 cruces con nombres de los inocentes asesinados. Debajo de estas había una decena de mantas con rostros y con leyendas en las que se exige justicia y se llama a no olvidar la tragedia. Una decía: “Se cumplen 366 días, 8 mil 784 horas, 527 mil 040 minutos y seguimos esperando que se haga justicia”. En el exterior, fueron leídos los nombres de todos los muertos y la concurrencia respondió por cada uno: “¡No debieron morir!”. Los asistentes eran invitados a inscribir sus nombres y leyendas en algunas cruces de papel desplegadas en el piso. El propietario del terreno donde están las ruinas, identificado como Carlos Salinas, permitió que los deudos instalaran un toldo en el amplio estacionamiento del Royale. Ahí fue abierto el micrófono para que los que lo desearan expresaran su dolor y sus sentimientos. El mariachi Eli entonó a las17:00 horas canciones de alabanza. A un lado del toldo, donde había sillas ocupadas por dolientes, estaban abiertos dos boquetes que fueron hechos en una pared lateral por maquinaria pesada el día de los hechos para que por ahí se ventilara el lugar. A través de esos agujeros en la pared se pudo observar que el sitio permanece como en el momento en que fueron apagadas las llamas. Hay decenas de máquinas de azar alineadas y cubiertas por una negra película de hollín en lo que fue alguna vez el animado centro de apuestas. En el fondo están apiladas las sillas usadas para la clientela y mesas que no han sido movidas en un año y que permanecen con el inmueble, resguardados por la PGR. Samara Pérez, quien perdió a su hijo Brad Xavier en el incendio y quien se ha convertido en vocera de los familiares afectados, reconoció que voltear a ver el casino provoca todavía escalofríos, miedo y tristeza. Pero invitó a los deudos a mirar al interior de sus corazones para recordar la semilla de amor que ahí sembraron quienes ya no están con ellos. Se esperaba que a las 21:00 horas fueran encendidas veladoras antes de dar una exposición de los nombres de personas que deben ser castigadas por el incendio y que siguen impunes. La vigilia duraría hasta la media noche de este sábado. Esta mañana el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, encabezó una ceremonia en El Obispado donde izó a media asta el lábaro patrio, para iniciar los tres días de duelo en el estado que decretó el año pasado tras los hechos. Medina dijo que el estado trabaja para buscar justicia, no venganza contra los delincuentes que provocaron la masacre. “Reafirmo que seguiremos los procesos judiciales con la mayor atención, con la mayor prioridad y el más alto sentimiento de fuerza del Estado para castigar a los culpables. Yo les recuerdo a todos que esos grupos, esos individuos esos criminales son los verdaderos enemigos de México y de Nuevo León, para estos criminales, ni olvido ni perdón”, dijo.

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