Diferendos bilaterales se solucionan con una tarta y un whisky: Joe Arpaio

miércoles, 29 de agosto de 2012 · 13:36
TAMPA, Florida (apro).- El sheriff del condado de Maricopa en Phoenix, Arizona, Joe Arpaio, aseguró que con una tarta de mora y un whisky podrían resolverse los problemas entre México y Estados Unidos sobre temas como el narcotráfico y el flujo de indocumentados. En el marco de la Convención Nacional del Partido Republicano, que se celebra en esta ciudad, Arpaio señaló que para resolver los conflictos bilaterales con México, primero hay que saber cómo tratar a los políticos mexicanos. “Yo me tomaría un par de whiskies con el próximo presidente de México y le diría: Aquí estamos para ayudarlo a resolver los problemas que tenemos en la frontera”, declaró el sheriff durante un encuentro con la prensa extrajera acreditada para dar cobertura a la Convención Republicana. Arpaio, mundialmente reconocido por humillar y violar los derechos civiles de los inmigrantes indocumentados en el condado de Maricopa, mencionó los métodos que utilizaría para resolver los problemas bilaterales y contó a los reporteros pasajes de su vida cuando fue jefe de la Agencia Federal Antidrogas (DEA) en México. Aseguró que cuando trabajaba en la capital mexicana y tenía que resolver algún problema de carácter bilateral, lo que hacía era invitar a su casa al procurador general de la República, a quien ofrecía tartas de mora y, además, se tomaban unos whiskies. “Al procurador le gustaba la tarta de mora y, bueno, le dábamos tarta de mora y unos whiskies. Así se resolvían las cosas”, puntualizó. Consciente de que la prensa extranjera acreditada ante la Convención Republicana lo iba a cuestionar en torno de su posición sobre la lucha contra los indocumentados, Arpaio explicó que él no está haciendo nada que no marquen las leyes de su país. “Yo soy un sheriff a quien eligieron votantes de Maricopa. La gente me escogió para aplicar la ley contra quienes las violen y eso es justo lo que hago”, indico. Tras ello, señaló que la Casa Blanca debería darle una medalla, en lugar de tratarlo como un criminal, luego de que el Departamento de Justicia lo acusó por supuestamente violar los derechos civiles con sus métodos de combate contra los inmigrantes indocumentados. “El presidente (Barack Obama) me debería invitar a la Casa Blanca y condecorarme por ser un sheriff que aplica la ley combatiendo a la inmigración indocumentada y al tráfico de drogas. El presidente debería invitarme a tomar una cerveza y a jugar basquetbol para hablar de estos problemas”, consideró Arpaio. Durante su conferencia de prensa insistió que todo el problema del narcotráfico recae en México, porque que si no hubiera producción de drogas –dijo– no habría demanda en Estados Unidos. Al ser cuestionado sobre el asunto de la demanda y consumo de narcóticos en su país, se molestó y afirmó que la culpa es de los mexicanos, y acotó que también en México se consumen drogas. Luego enfatizó: “Todos los narcotraficantes que arrestamos en Arizona son inmigrantes indocumentados, todos”. Aunque el sheriff de Maricopa fue invitado a la Convención Republicana para lanzar la campaña presidencial de Mitt Romney, no estuvo en la lista de oradores del evento. Para algunos políticos republicanos, Arpaio es un obstáculo del partido para atraer el voto hispano de la Unión Americana, por la posición que tiene respecto de la inmigración indocumentada. No obstante, el sheriff minimizó ese tipo de críticas al asegurar que es muy bajo el porcentaje de los votantes hispanos, y además –agregó– no tienen todavía el poder electoral para definir una elección.

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