Sin avances, reducción de embarazos no deseados en México

lunes, 6 de agosto de 2012
MÉXICO, D.F. (apro-cimac).- A cuatro años de que México firmó la Declaración Ministerial (DM) “Prevenir con Educación”, cuyo objetivo es reducir embarazos no deseados y prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) en adolescentes, no hay avances en la materia por la falta de voluntad política de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Desde 2008, cuando el país se comprometió a brindar educación integral en sexualidad, durante la Conferencia Internacional sobre VIH/Sida, la SEP no ha elaborado una estrategia oficial para instrumentar la DM ni ha destinado recursos para su ejecución, acusó Gabriela Rodríguez, directora de Afluentes, organización promotora de los derechos sexuales y reproductivos. De acuerdo con la especialista, México firmó la DM –único instrumento que obliga a los Estados firmantes a brindar educación sexual desde un enfoque de género y de derechos humanos– “con el fin de dar una ‘cara progresista’ al mundo, al ser el país sede de la Conferencia Internacional (en ese año)”, pero en los hechos se oponía al ejercicio de ese derecho. Así, mientras Josefina Vázquez Mota –entonces secretaria de Educación– convocaba a la región a avalar la DM, la dependencia a su cargo “financiaba libros de derecha que hablaban contra el uso del condón en varios estados, entre ellos Guanajuato”. Ello pese a que el inicio de la vida sexual es cada vez más temprano (en promedio a los 15 años de edad) y que seis de cada 10 jóvenes no utilizan métodos anticonceptivos en la primera relación para prevenir un embarazo no deseado o la adquisición de alguna ITS, incluido el VIH. De 1997 a 2009, la proporción de mujeres de 15 a 19 años de edad que no deseaban embarazarse, pero no tenían acceso a algún método de control natal, sólo se redujo 2.1%, al pasar de 26.7 a 24.6%. El estancamiento en el acceso a métodos anticonceptivos es uno de los factores que han influido para que 6.6% de las mexicanas menores de 17 años se embaracen, proporción que aumenta a 19.2% entre las adolescentes de 18 y 19 años. De igual modo, la falta de prevención se refleja en la propagación de ITS, ya que más de la mitad de las nuevas infecciones por VIH ocurre durante la juventud. Sin embargo, el “grave panorama” parece no importarle a las autoridades, ya que tras asumir el compromiso “pasaron meses sin que nombraran a un responsable que diera seguimiento, y cuando lo hicieron no le dieron presupuesto y no lo dejaban hacer nada”, apuntó Rodríguez. Con la salida de Vázquez Mota de la SEP continuó el desinterés para instrumentar la DM por parte de los panistas que ocuparon el cargo: Alonso Lujambio y José Ángel Córdova Villalobos. A la falta de voluntad política de la dependencia se suma la indiferencia de los gobernadores y secretarios de Educación estatales, quienes “no le entran al tema por miedo al costo político”, destacó la psicóloga y antropóloga experta en sexualidad. La DM establece la obligación de brindar educación sexual integral mediante los servicios educativos y de salud, y para lograr este objetivo se deben crear mesas estatales en las que ambos sectores definan la estrategia para “aterrizarla en lo local”, pero esto no ha ocurrido en la mayoría de las entidades federativas. Y en la Federación la falta de voluntad política se ha traducido en el incumplimiento de las metas planteadas en la DM (correspondientes a la SEP), por ejemplo la elaboración de un diagnóstico que permita conocer en qué escuelas se imparte la educación sexual integral. Lo anterior impedirá que en 2015 México pueda medir si cumplió con el compromiso de reducir en 75% el número de escuelas donde no se ha institucionalizado este tipo de educación, como lo establece la DM, sostuvo Rodríguez. De acuerdo con la Evaluación de la Implementación de la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” 2011, durante ese año el país no evaluó los programas educativos en la materia y tampoco tenía programada su revisión para 2012. En ese informe, elaborado por la Coalición mesoamericana por la educación integral en sexualidad, se señala que no existe un mecanismo para evaluar el conocimiento del personal docente en educación integral en sexualidad, aunque la SEP reportó un avance de 53% en la capacitación de las y los maestros de educación básica. En contraste, la directora de Afluentes refirió que a cuatro años de la DM, el personal “no sabe que México firmó este compromiso y desconocen qué son los derechos sexuales. Esto –dijo– nos habla de su falta de capacitación”. Además, la SEP no ha elaborado una estrategia oficial de alto nivel para instrumentar la DM ni ha destinado recursos para la ejecución, y tampoco ha realizado una campaña de educación sexual en medios de comunicación. A diferencia del sector educativo, la Secretaría de Salud (SS) cuenta con una estrategia oficial y recursos para cumplir con la Declaración, e incluyó acciones como la consejería en VIH, a fin de cumplir en 2015 con la meta de disminuir en 50% la cantidad de adolescentes y jóvenes que carecen de servicios de salud sexual y reproductiva, según el documento de la Coalición mesoamericana.

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