Ebrard a Berman: "con Peña Nieto el país vivirá un retroceso"

jueves, 27 de septiembre de 2012 · 18:44
MÉXICO, D.F. (apro).- Con Enrique Peña Nieto en la Presidencia, el país vivirá un retroceso porque la agenda del priista es la misma de hace 20 años, reformas laboral y energética, afirmó el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard. Considerado como potencial candidato presidencial de la izquierda en 2018, el mandatario local refrendó su amistad con Andrés Manuel López Obrador y habló de sus planes políticos una vez que deje el gobierno de la ciudad, el próximo 5 de diciembre, durante una entrevista en el programa Shalala, conducido por Sabina Berman. De entrada, Ebrard afirmó que su relación con Peña Nieto será “lo más distante que se pueda” y que a partir del 6 de diciembre entrante trabajará para convertir a la izquierda en una oposición informada, sensata y crítica. --Coincides con él (Peña Nieto), cuatro días en el poder, ¿lo vas ir a visitar?, le preguntó la conductora. --No, ¿para qué lo voy ir a visitar? El señor entra en funciones el día primero, yo me voy el día cinco, yo ya terminé, tan, tan... Abundó: “De ahí en adelante qué pienso que debemos hacer. Tu servidor como parte de ese nosotros, quiere decir a las izquierdas mexicanas: ‘debemos ser la oposición, la oposición, informada, sensata, crítica, responsable, lo que tú quieras, ponle los adjetivos que quieras; pero tú eres la oposición, es la segunda fuerza”. Consideró en ese sentido que el PAN no será un contrapeso del PRI. Por el contrario, sostuvo que “el PAN está tan cerca del PRI que es muy extraño”. Prueba de ello, abundó Ebrard, son las reformas laboral, fiscal y energética. “Es la misma agenda que tuvimos hace 20 años en México. Para sintetizar, es una dirección estratégica, reiterada”, en la que ambos partidos están de acuerdo, sostuvo. La reforma laboral, opinó, busca reducir los derechos a los trabajadores, facilitar trabajos eventuales, “lo que ha ocurrido en todo el mundo. ¿Qué decimos? No es cierto que eso va a atraer más inversiones, lo que va a traer es más abuso, no más crecimiento económico”. La reforma energética pretende, a su vez, compartir la renta petrolera a cambio de recursos en el corto plazo y abrir el Golfo de México a la exploración y explotación del petróleo. El caso de la reforma fiscal, añadió, es en esencia que se graven con IVA alimentos y medicinas y el cinco por ciento de la población que concentra el 23 ó 24% del ingreso total siga pagando pocos impuestos. “El PRI lo que quiere hacer es no tocar eso, sino decir, ‘a ver señores, lo que nos falta de dinero, se los cobro en el consumo, alimentos y medicinas. Es casi idéntica que la de Fox (…) ahora van a aprobar las mismas reformas, entonces van a tener que explicar por qué antes no y ahora sí”, arguyó. Para hacer frente a la embestida priista que se viene, Ebrard advirtió la necesidad e que la izquierda organice una nueva composición eficaz para discutir y debatir con el PRI y el PAN y derrotarlos en 2018. “Hay que demostrar que lo que quieren hacer está equivocado”. Respecto al tema de seguridad, el mandatario local señaló que hay una ambigüedad muy grande por el hecho de que el asesor que eligió Peña Nieto en el tema, el colombiano Oscar Naranjo, sólo profundizará la estrategia que ha llevado el presidente Felipe Calderón, “entonces debemos estar severamente preocupados”. --Y esto de que no va negociar, ¿tú crees que no va a negociar con los cárteles?—preguntó Sabina Berman. --No sé por qué lo está diciendo tanto, francamente, ya es de preocuparse; primero que nos aclare, a ver, ‘¿qué es lo que vas a hacer? porque si no vas a hacer negociación, perdón, son, debates’. Déjame ponértelo como es la discusión a veces en la izquierda, a ver, vamos a participar en un parlamento, pero negociaremos ¿o no?, es absurdo. Todo el tiempo negocias. Negociar no quiere decir complicidad. Ebrard refirió que Peña Nieto debería explicar si lo que pretende es agudizar la guerra emprendida por Calderón. “Creo que él tiene, seguramente, sus ideas, y yo no tengo por qué subestimarlo, debe tener su forma de ver las cosas, pero sí me queda muy claro que representa toda una coalición de fuerzas y de intereses, que no es sólo él, y en esa coalición lo que predomina es lo que ya están diciendo; en su tiempo se le llamó una estrategia neoliberal, otros capitalismo extremo (…) es muy similar a la forma en que pensaba, por ejemplo, (George) Bush...”, comentó. El mandatario local afirmó que la guerra de Calderón contra el narco es un despropósito que organizó para complacer a Estados Unidos, país que está abandonando las tesis que llevaron al prohibicionismo militante”. La calificó también como “un espejismo” porque Calderón creyó que encontraría un gran apoyo social a su estrategia. “Si tú dices ‘vamos a hacer una guerra, o sea, hay delincuencia, hay inseguridad, la gente está preocupada, por lo tanto vamos a hacerles la guerra, vamos a acabar con ellos, ellos son el enemigo’. “Entonces tú supones, cuando dices eso, que vas a tener un gran apoyo social, que puedes limitar las libertades, es una filosofía muy de derechas, puedes limitar libertades, puedes someter a todo mundo a violación de todo tipo de normas, en cuanto a derechos humanos”, explicó. Según Ebrard, el éxito de la Ciudad de México, donde la incidencia delictiva violenta se redujo 40%, ha sido aplicar una política liberal. “No empezamos por decir ‘vamos a armar o vamos a ver cómo suspendemos o cómo podemos controlarte más como individuo’. Nuestra política ha sido liberal, tolerante, más por el lado de ‘vamos a hacer crecer nuestros derechos humanos´”, sostuvo. --O sea, mientras más derechos humanos tienes...—reviró la escritora. --Mejor te va—puntualizó Ebrard. Precisó que la otra parte, la del consumo, que en el Distrito Federal es igual que en Madrid o Berlín, está directamente relacionada con las políticas prohibicionistas en las que dijo no estar de acuerdo. “No es que no te importe, es que no vas a estar deteniendo... Imagínate tú, yo tengo una ciudad de nueve millones de personas, entre 15 ó 14 años, ¿35 años? Una buena parte. ¿Cuánta gente tendrías que detener? Es un régimen policial impresionante y eso yo no lo voy a hacer”, afirmó. Añadió que es absurdo que la ley mexicana diga que es legal consumir drogas, incluso cuánto se puede consumir pero “está prohibidísimo que la vendas”. En la entrevista con Sabina Berman, el jefe de gobierno del DF habló también de su relación con el dos veces candidato de la izquierda a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador, con quien dijo tener muchas afinidades. --¿Cómo se distingue tu izquierda de la de Andrés Manuel López Obrador?—preguntó Berman. --Mira, yo tengo muchas afinidades con Andrés, tan es así que estuve en su gobierno, él es un buen amigo, compañero y lo respeto profundamente, que es un hombre honesto, que no hay muchos y menos en política. Y además, cuando yo estaba con él que me dice: ‘sabes qué, a eso yo no voy o sí voy’, o sea, eso es de reconocerse. De sus diferencias con él, Ebrard las centró en que él considera que la izquierda debe lograr el apoyo de una parte importante de las clases medias del norte y occidente del país; de otra forma, dijo, va a ser muy difícil que ganen. “Veo que una izquierda que plantee una comunidad en donde nadie sienta que lo vamos a poner en un peligro, (incluidos los empresarios) puede funcionar muy bien”, aseveró. No se trata, aclaró, de que los empresarios tengan de su lado los órganos de regulación del Estado, “pero nadie se va a meter con tus actividades lícitas, legales, son legales, son legítimas, está bien”. Recordó que el propio López Obrador convocó al magnate Carlos Slim, y a muchos empresarios para el rescate del Centro Histórico del DF, en su momento, “y fue acertado”. Ebrard marcó otra diferencia respecto del tabasqueño. Opinó que debe tener presencia en las televisoras. “Desde mi punto de vista tienes que estar en las televisoras y tienes que discutir si no estas de acuerdos con algo, pues hay que decirlo ahí”, dijo. A pregunta expresa sobre qué hubiera hecho distinto de haber sido el candidato presidencial en las pasadas elecciones, Ebrard prefirió enfocarse en el 2018 y señaló que está pensando en cómo convencer, persuadir y sumar a los sectores colectivos, en un planteamiento nacional, “de manera que por primera vez sea efectivo que la izquierda gane el poder en México”. No descartó la posibilidad de que tenga que disputar la candidatura presidencial nuevamente con López Obrador, sobre todo ahora que el tabasqueño buscará convertir al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en un nuevo partido de izquierda. El mandatario local consideró que no habrá gran diferencia respecto de las elecciones pasada, salvo que Morena, se oficializará como partido. Indicó que los resultados de las elecciones intermedia de 2015 serán un referente para “ir viendo como están los equilibrios y buscar, otra vez, un frente amplio unitario como lo hicimos ahora en el 2012, todo mundo fue con Andrés”. Ebrard Casaubón dijo que a partir del 5 de diciembre próximo trabajará su candidatura desde la fundación Equidad y Progreso ya que “en la vida partidaria” le gustaría tener un PRD diferente. “Pienso promover y facilitar y demás, que el PRD se transforme. El PRD hoy no va a cambiar su dirigencia porque su ciclo estatutario no es ahorita, es más adelante. Entonces lo que me estoy planteando no es, ‘yo quiero ser presidente el PRD’, no. Si se dan las circunstancias qué bueno”, reconoció. --¿El PRD va a sostener esta actitud para una política de libertad... del país? --Eso es lo que yo creo, por supuesto que debe hacerlo y, ¡vaya! Es algo consustancial al ser de izquierda, o sea, ¿cómo vas a ser progresista si dices ‘no voy a entrarle a las libertades civiles’?, que me son tan, ¿cómo diría yo?, tan esenciales a la dignidad de la persona. El jefe de Gobierno, comentó también que una vez que concluya su gestión, también se dará tiempo para leer, dar clases y viajar pues estará a cargo de la Red Global de Ciudades Seguras (Global Network of Safer Cities, por sus siglas en inglés), por los próximos seis años. “Voy a poder viajar mucho a los cinco continentes porque tengo que organizar un programa de Naciones Unidas global, digo, no voy a viajar cada semana, cuatro veces al año, algo así; pero va a ser una experiencia maravillosa porque voy a tener la posibilidad de dialogar con mucha gente que no he tenido la oportunidad, sí he viajado pero no para ese tipo de reuniones”, agregó. La entrevistadora se dio tiempo para hacer preguntas al jefe de Gobierno también en el ámbito familiar. --¿Es cierto que estás esperando un hijo?—le preguntó. --No, no todavía que yo sepa, no me ha avisado—respondió. Hasta ahora, dijo, sólo tiene tres hijos, todos de su primer matrimonio con Francesca Ramos Morgari.

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