Incrementan penas por venta y distribución de alcohol adulterado

lunes, 14 de enero de 2013
MÉXICO, D.F., (apro).- A partir de este lunes, la falsificación o adulteración de bebidas alcohólicas ya es considerado un delito grave. De acuerdo con los cambios aprobados en diciembre pasado por el Congreso de la Unión a la Ley General de Salud y al Código de Procedimientos Penales que se publicaron este lunes en el Diario Oficial de la Federación, las personas que incurran en ese tipo de faltas serán sancionadas con una pena de hasta nueve años de prisión y multa económica de hasta mil días de salario mínimo vigente. La sanción para los casos de adulteración, falsificación, contaminación o alteración de alimentos, bebidas no alcohólicas o cualquier otra sustancia o producto de uso o consumo humano con peligro para la salud, será de uno a nueve años de prisión y multa de 100 a mil días de salario mínimo vigente. Para el caso del alcohol, en caso de que sea adulterado o falsificado se aplicará una pena de seis meses a tres años de prisión y de 50 a 250 días de multa. Quien altere este tipo de bebidas se hará acreedor a una pena de tres a siete años de prisión y de 250 a 500 días de multa. La pena máxima de cinco a nueve años de prisión y multa de 500 a mil días de salario mínimo será para quien venda bebidas alcohólicas contaminadas. Dichas penas se aplicarán a quien, a sabiendas, por sí o a través de otro, expenda, venda o distribuya bebidas alcohólicas adulteradas, contaminadas o alteradas. Con la modificación al artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales, este delito ya es calificado como grave “por afectar de manera importante los valores fundamentales de la sociedad”. Los cambios a la ley entrarán en vigor este martes 15, un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. De acuerdo con la más reciente medición sobre el decomiso de bebidas adulteradas, realizado por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) en diciembre de 2012, éste fenómeno aumentó 300% en comparación con 2010. Al cierre de 2012 se decomisaron 320 mil litros de alcohol adulterado mientras que en 2012 fueron 87 mil. La ingesta de bebidas adulteradas aunque no se consuman de forma regular puede provocar pérdida de conocimiento, vómito, diarrea y hasta la muerte. Quienes las consumen con frecuencia corren el riesgo de que su hígado se petrifique y el malestar en condiciones sobrias es permanente, según la Cofepris. Por ello la dependencia recomienda dudar de las bebidas alcohólicas marca que son muy baratas, sobre todo las de marca comercial; no consumir bebidas sin etiquetado o en barras libres en clubes y bares.

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