Reciben como heroína a Cassez en Francia

jueves, 24 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de siete años de encierro en una fría celda del penal femenil de Tepepan y de un viaje de diez horas de duración, Florence Cassez volvió a su natal Francia. Sonriente, con la mano en alto, saludando a conocidos, y en medio de aplausos, declaró a la prensa que la esperaba en el aeropuerto Charles de Gaulle que su liberación “es una gran victoria para los mexicanos”. “Mi historia –subrayó-- no es la única en México. Voy a pelear por los que están allá”. Escoltada por su padre Bernard Cassez y su abogado Frank Berton, Florence fue recibida como heroína en el Pabellón de Honor por el ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, su madre y familiares, así como un comité de apoyo. Ahí, en ese mismo sitio, la expareja de Israel Vallarta, líder de la banda de secuestradores Los Zodiaco, ofreció una rueda de prensa en la que se dijo víctima de un “secuestro” por los siete años que estuvo presa en México, y exigió poner a los verdaderos culpables en prisión. Y prosiguió: "Yo he sufrido un secuestro, he sufrido como víctima, durante siete años. Poner a los verdaderos culpables en prisión es ayudar a las víctimas. A partir de ahí empieza el respeto a las víctimas de secuestros". Florence sostuvo que el fallo de la Corte será beneficiosa no sólo para ella, sino para que haya “justicia equitativa” en México. "Mi liberación va a ayudar a la llegada de procesos judiciales equitativos en México. Creo que es benéfico no sólo para Florence Cassez, sino para todo el mundo. Todo el mundo en México va a ganar con esto" dijo ante decenas de representantes de medios galos. Luego lanzó una crítica al sistema de justicia mexicano al señalar que su historia no es la única en México. “Aquí es incomprensible para los franceses, pero en México todo el mundo sabe que es lo cotidiano. Espero que sea un precedente y pueda ayudar a otros”, subrayó. Asimismo, confesó que lo que le resultó "más difícil fue la injusticia" con la que fue tratada. "Que se digan mentiras de ti, es terrible, para mí es lo peor, no las condiciones de detención. Luchar contra todo un gobierno, estar en sus manos, pero decidí luchar hasta el final". Reveló que durante su estancia en el Centro Femenil de Readaptación Social Tepepan, donde permaneció siete años, conoció mucha gente supuestamente inocente a la que le recomendó luchar por su libertad. "Yo di un mensaje a los otros detenidos que conocí, de luchar, de no decir cosas que no son verdad, de creer siempre en la posibilidad de ser liberados”. Abundó: "Conocí lo peor y lo mejor de México, de la gente. Llevo siete años en la cárcel con gente formidable, admirable, con compañeras que me han dado amor, apoyo. Muchos mexicanos importantes han querido visitarme, ayudarme. A ellos les debo todo". Luego vaticinó buenos tiempos para México con Enrique Peña Nieto al frente del país: "México está a punto de vivir grandes momentos con el respeto de los derechos humanos y la llegada del presidente Enrique Peña Nieto", dijo, y añadió que está dispuesta "a perdonar". Ataviada con una cazadora azul marino, jeans, el cabello crecido hasta la cintura, recogido, y una sonrisa en el rostro, Cassez anunció que le gustaría escribir un libro y regresar a México para compartir su experiencia. "Me gustaría volver a México si soy invitada, para hablar de mi experiencia, para dar la cara como dicen allí. No tengo nada que ocultar, pero no sé si mis padres me dejarán ir", comentó entre risas. Recordó que durante su encierro tuvo momentos de miedo y desesperación en los que tuvo el apoyo del expresidente francés Nicolás Sarkozy y posteriormente del actual jefe de Estado galo, Francois Hollande. "Tengo ganas de verle (a Sarkozy), gracias por su apoyo que fue vital en un momento en el que tomó posición por mi caso. "Fue un momento vital. Él me salvó la vida porque pasé por momentos muy complicados. Tuve ganas de no levantarme. No tenía fuerzas para seguir... La rabia de probar mi inocencia me mantuvo", manifestó. De los malos recuerdos, pasó al júbilo: "Siento una felicidad inmensa, el avión aterrizó, pero yo todavía no. Estoy en las nubes, muy feliz, Viva Francia", celebró Cassez, quien se reunirá con Hollande el viernes 25 por la noche en el Palacio del Eliseo. En el transcurso del día, Cassez concedió diversas entrevistas. Por la noche, ella y su abogado fueron entrevistados en el noticiero de televisión francesa TF1. Apareció con el cabello suelto, con una blusa a rayas y una chamarra de cuero azul, un maquillaje discreto y una sonrisa dibujada en el rostro. Ahí narró el “infierno” que vivió durante los siete años que permaneció presa en México. Relató que durante su estadía en el penal de Tepepan se escondió y lloró mucho pero que ahora está decidida a “ser feliz y disfrutar la vida” así como a defender su inocencia. Berton por su parte señaló que nunca se comprobó la culpabilidad de su cliente por el delito de secuestro. Ya con su hija al lado, Charlotte Cassez, madre de Florence, arremetió contra el expresidente Felipe Calderón, a quien acusó de usar a su hija como rehén político. "Desde el momento en que Felipe Calderón se dirigió al pueblo para decir que no dejaría (a Florence Cassez) que se fuera, ¿por qué lo hizo?", preguntó Charlotte en una entrevista a la cadena de televisión BFM TV. Sostuvo que durante la gestión de Calderón hubo “enormes presiones hacia los jueces y eso no ha ocurrido ahora". Consideró que en la liberación de su hija estuvo directamente relacionada con el cambio en la presidencia de México y la jubilación de un juez de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia, que "estaba ferozmente en contra de la liberación" de Florence de 38 años. Respecto de la mediación de las autoridades francesas en el caso, consideró que sin la intervención de Sarkozy y Hollande "no se hubiera conseguido (la liberación). Sabíamos que solos no lo lograríamos".

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