Desiste Diócesis de Colima de construir templo en honor a Juan Pablo II

viernes, 25 de enero de 2013
COLIMA, Col. (apro).- La Diócesis de Colima anunció su declinación a construir sobre el parque del fraccionamiento Lomas Verdes un centro parroquial dedicado a Juan Pablo II, luego de que en las últimas semanas el proyecto enfrentó la oposición de cientos de vecinos, inconformes al considerar que se vería afectada la principal área arbolada de esa zona de la ciudad. En ese sentido, el obispo José Luis Amezcua Melgoza solicitó al gobernador Mario Anguiano Moreno la permuta del terreno de Lomas Verdes para edificar el inmueble en otro lugar. El proyecto, con una inversión programada de 22 millones de pesos, había sido presentado públicamente el 17 de diciembre pasado por el prelado, quien informó en esa ocasión que el nuncio apostólico Christophe Pierre bendeciría la primera piedra el viernes 21 de ese mes. Sin embargo, el representante del Vaticano en México fue recibido esa ocasión en el parque con un ambiente caldeado, en el que una parte de los vecinos se manifestaron contra la destrucción del área verde a causa del centro parroquial y otro sector estaba a favor de la construcción en ese lugar, por lo que Pierre ni siquiera descendió de la camioneta del gobierno estatal en la que era trasladado y se canceló el acto. Además, los inconformes denunciaron entonces la infiltración de policías vestidos de civil que hostigaron, golpearon e intentaron detener a varios de los manifestantes. Después de una serie de reuniones del obispo y el gobernador con los grupos a favor y en contra del proyecto, este viernes anunciaron su determinación al respecto, en una rueda de prensa conjunta realizada en la Casa de Gobierno. Ahí se dio a conocer una carta enviada un día antes por el obispo José Luis Amezcua al gobernador Mario Anguiano, en la que el jerarca religioso solicitó al mandatario “disponer la localización de otra opción para la construcción del mencionado proyecto arquitectónico”, con el fin de “contribuir a la paz y a la armonía entre nuestros hermanos en Cristo, sin dar lugar a un mínimo señalamiento de que generamos discordia en la comunidad”. No obstante, aseveró que en las reuniones “pudimos constatar que ha resultado evidente la contundencia de los argumentos aportados por los vecinos cuya postura está a favor de la construcción del templo referido; manifestaciones que de manera diáfana desvirtúan algunas de las versiones difundidas para desacreditar las bondades de la intención que ha guiado siempre el proyecto”. Así también, aseguró que “se ha acreditado igualmente, que aun sin sustento legal, los vecinos que se oponen al proyecto sostienen que se violentan sus derechos y se sentirían lastimados de continuar con los trabajos proyectados”. Amezcua Melgoza se mostró seguro de que “el sacrificio de nuestros hermanos católicos, tanto catequistas como padres de familia y vecinos que tanto se han esforzado por hacer realidad el complejo parroquial en la colonia Lomas Verdes, se verá recompensado muy pronto al hacerlo realidad en una ubicación distinta y que estamos seguros, encontrará la bondad de los vecinos y la amplia aceptación de nuestra labor pastoral”. En su intervención, el gobernador, quien estuvo acompañado del alcalde de Colima, Federico Rangel Lozano, y del presidente de la Comisión de Gobierno Interno del Congreso del estado, Martín Flores Castañeda, reconoció la “actitud generosa de la Iglesia como de los vecinos del lugar por establecer una conciliación”. Anguiano dijo que una comisión especial estudiará las alternativas para lo que será la nueva sede del proyecto, que se presentarán ante el Congreso del estado y los vecinos para impulsarlas. Por su parte, el presidente de la asociación Vida Lomas Verdes —integrada por los vecinos que rechazaron la construcción del proyecto en el parque—, Daniel González Vargas expresó su agradecimiento al gobernador Mario Anguiano, ya que indicó “es un gobernador que sí nos escuchó”; al tiempo que agradeció a la iglesia por ceder en el cambio de ubicación y señaló que esto es el inicio de una etapa de colaboración entre los involucrados en el proyecto. En septiembre de 2009, el gobierno estatal había donado a la diócesis una porción del parque, de alrededor de 3 mil 600 metros cuadrados, para la construcción del proyecto dedicado a Juan Pablo II, que además de un templo considera áreas de catequesis, de administración, una casa sacerdotal y un millar de criptas mortuorias. Aunque existía la condición de construir en un plazo de dos años o regresar el inmueble, el 12 de diciembre de 2012, en lugar de revisar esa situación, el Congreso amplió a más de 4 mil metros cuadrados el área de donación, pero el movimiento de los vecinos inconformes echó abajo la edificación del complejo parroquial en ese lugar.

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