Por megamulta, Zambrano dice que hay "saña política" contra la izquierda

martes, 29 de enero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidió al Instituto Federal Electoral (IFE) postergar la discusión sobre el dictamen de la Unidad de Fiscalización que sugiere la aplicación de una multa de 129 millones de pesos a la coalición Movimiento Progresista que impulsó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador por haber sobrepasado, con 62 millones de pesos, el tope de gastos de campaña. En conferencia de prensa, el representante del PRD ante el IFE, Camerino Márquez, quien estuvo acompañado por el presidente nacional de ese partido, Jesús Zambrano, y el secretario general, Alejandro Sánchez Camacho, explicó que los consejeros electorales deben analizar primero el trato desigual que el órgano de fiscalización está dando al tema porque a los partidos que denuncian los multa y a los denunciados los exonera. “El criterio usado por el IFE es desigual. A nosotros no nos han permitido el prorrateo en tres grandes rubros: 26 mil espectaculares, de los cuales 7 mil corresponden a la campaña presidencial, y a nosotros nos adjudican mil 500 y dentro de ese rubros colocan mantas que hicieron simpatizantes con recursos propios y las cuantifican como espectaculares. “Lo que ellos establecen a gastos no propios de los partidos políticos se refieren a gastos que tuvieron que erogarse, sobre todo a pago de transporte, eventos masivos, plazas públicas, eventos de campaña que, evidentemente, eran conjuntos tanto para diputados, senadores y presidente, y sólo se cuantifican a Andrés Manuel. “Otro rubro de 50 millones de pesos que están cuantificando sólo a la presidencial tiene que ver con el pago a la estructura de promotores del voto y que están los testimonios ante notario público que ayudaron a promover el voto para las tres candidaturas y, en el caso de las locales y para el Distrito Federal, donde había elección para jefe de Gobierno”. El perredista aseguró que no tienen nada que ocultar y la verdad saldrá a la luz pública porque el pueblo de México fue testigo del dinero oscuro y el derroche de recursos usados por el priista Enrique Peña Nieto para “comprar muchos votos en este país”. Recordó que el pasado miércoles 23 el IFE exoneró al PRI por el caso Monex, el contrato con una empresa fantasma y 50 millones de pesos se usaron en gastos de campaña a favor de Peña Nieto, de éstos sólo están sumando 4 millones de pesos a este rubro. “Nos ha decepcionado el trabajo institucional, poco transparente y como ellos han permitido ocultar los gastos de esta coalición Compromiso por México”, lamentó. En la conferencia, el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, informó que este mismo martes enviaron al IFE los documentos que prueban que no rebasaron el de tope de gastos en la campaña. Después de reunirse con los consejeros electorales para exponerles su inconformidad por la multa de 129 millones de pesos, el líder perredista afirmó que “hay una saña política” contra la izquierda. “Es verdaderamente indignante” lo que están haciendo contra la izquierda, se quejó Zambrano. Los perredistas están indignados, agregó, “porque hace unos días el IFE con el voto del priista consejero electoral Sergio García Ramírez, quien se había excusado de participar en esta investigación por su relación con gente involucrada en el Monexgate, logró exonerar al PRI por el uso de más de 50 millones de pesos de procedencia desconocida para comprar tarjetas Monex, las que usaron para comprar millones de votos.” “Si se admite que hubo un origen desconocido de recursos de dinero a la campaña para comprar tarjetas y no hay ninguna sanción, hay pruebas. Queremos que el Tribunal Electoral, aunque no seamos santos de su devoción, tome en cuenta las argumentaciones que los cuatro consejeros que votaron en contra pusieron sobre la mesa en su sesión de la semana pasada”, comentó. Debido a que el miércoles el IFE discutirá la sanción al Movimiento Progresista y a los demás partidos por los gastos de campaña, Zambrano consideró que los consejeros deben recular porque se está enviando el mensaje a la sociedad de que quienes denuncian un delito, con pruebas, serán los únicos sancionados por actos que no cometieron. “Y al PRI –se burló– como blanca palomita, le quitaron lo tricolor y lo dejaron completamente blanco.” Zambrano sólo dio un ejemplo de lo evidente en el rebase de topes de campaña de Peña Nieto: el cierre en el estado Azteca. Aunque el PRI gastó 500 millones de pesos, en el reporte del IFE señaló que Peña Nieto sólo erogó 20 millones, y el resto, los demás candidatos que asistieron al evento. “El IFE avanza en el sentido del envilecimiento de las instituciones y la democracia en el país, y no vamos a permitir que esto suceda, sería una burla a la sociedad y vendría a acabar con el poco prestigio que le queda al IFE”, destacó. Un caso de surrealismo Por otra parte, el presidente nacional del Movimiento Regeneración (Morena), Martí Batres, se mofó de la multa de 129 millones de pesos que el IFE impondrá al Movimiento Progresista. En conferencia de prensa, en la sede de Morena, el experredista ironizó: “Es un caso de surrealismo impresionante donde podría escribirse el libro ‘Enrique en el país de las maravillas’”, dijo en alusión al libro Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, escrito por el londinense Charles Lutwidge. Criticó que, según los consejeros electorales, el tabasqueño fue el único en rebasar los topes de campaña, cuando fue evidente el despilfarro de recursos hecho por el priista Enrique Peña Nieto con espectaculares, fundas para Ipad, vuelos en aviones privados; los 70 millones de pesos en tarjetas Monex –admitidas por el propio Peña Nieto en entrevista con CNN–, entre otros utilitarios. “Se sabe del financiamiento con recursos de procedencia desconocida, Peña gastó más que un candidato presidencial de Estados Unidos. Esto no es creíble. La actitud del IFE es no creíble, es un caso de servilismo inaudito, el IFE parece el cuarto órgano del PRI: obrero, campesino, popular y el IFE. Es absurdo, esto es una burla”, despotricó. En su opinión, el IFE está subordinado al gobierno de Peña Nieto. “Es un retroceso a los años sesenta, donde la Secretaría de Gobernación organizaba los procesos electorales. Esta investigación fue hecha por el IFE con dolo y mala fe. Es una cortina de humo, tiene una razón política, coyuntural, para golpear al movimiento contra la privatización del petróleo”, comentó.  

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