"La violencia no se controla con más violencia": Dalai Lama

viernes, 11 de octubre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano, aseguró que su visita a México no tiene carácter político, sino que atiende al interés de promover los valores morales y la armonía religiosa. "Mi visita no es política, mi interés es promover valores humanos que puedan ayudar a la gente", señaló en conferencia de prensa el religioso Tenzin Gyatso, quien llamó a los mexicanos a trabajar por la paz. No sólo en México, sino también en otras partes del mundo como Siria, dijo, la violencia es fruto de la "negligencia", por lo que es necesario desarrollar un "sistema de paz" que permita vivir en armonía. Enfundado en su vestimenta tradicional, el Premio Nobel de la Paz 1989 manifestó que guerras como la de Irak y la de Afganistán han demostrado el "fracaso" de recurrir a la violencia como solución a la violencia. "La violencia no se controla con más violencia. De acuerdo con algunos historiadores, ésta dejó 200 millones de muertes durante el siglo XX", dijo el líder tibetano durante su cuarta visita a este país, procedente de Atlanta, Georgia. Añadió: "Parte de mi práctica cotidiana, de mi oración cotidiana, es dedicar mi cuerpo, mi mente, para beneficiar a los demás seres humanos". En general, subrayó, todos los seres humanos quieren sentir paz, y tienen el derecho a experimentarla. También dijo que los medios de comunicación tienen la responsabilidad de promover la paz entre los pueblos, y para ello, sostuvo, deben dar importancia no sólo a hechos negativos, sino también a los positivos. Sobre los conflictos sociales que actualmente enfrenta México, el Dalai Lama –-acusado por Pekín de alentar el separatismo– se limitó a considerar que la auténtica democracia sabe escuchar la voz del pueblo. En su cuarta visita al país, señaló que las noticias que le llegan sobre México le entristecen. "Las noticias dicen que continúan las matanzas, realmente me entristece. Tenemos que actuar para poder sobreponernos a ese tipo de situaciones, y en ese sentido la acción es la que importa", planteó. Debido a que desde 2011 ya no ostenta cargo político alguno, aseveró que ya no tiene reuniones oficiales con las autoridades de los países que visita para dar conferencias. No obstante, afirmó, en el mundo existe mayor interés por la espiritualidad, y así lo constata en sus visitas a las distintas naciones. Esta es la primera vez que funcionarios del gobierno de México, que este año ha impulsado sus relaciones comerciales con China, no reciben al monje tibetano. En su primera visita al país, en 1989, el Dalai Lama fue recibido por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, y cuando regresó por segunda vez, en 2004, lo atendió un alto funcionario de migración, mientras que en su visita de septiembre de 2011 tuvo un encuentro privado con el expresidente Felipe Calderón. Ese encuentro provocó molestias en Pekín y contribuyó a que la relación entre México y China fuera entonces "la más tensa de los últimos 40 años". "Este hecho interfiere groseramente en los asuntos internos de China, hiere los sentimientos del pueblo chino y las relaciones entre China y México ", afirmó entonces la Cancillería china. Mañana el Dalai Lama será recibido por autoridades de la Iglesia católica mexicana y el próximo lunes 14 ofrecerá una plática gratuita para estudiantes. Un día después viajará al estado de Guanajuato, donde se entrevistará con el expresidente Vicente Fox y ofrecerá una conferencia sobre "la compasión en acción", y el miércoles 16 estará en Zacatecas para hablar sobre "el arte de la felicidad" y hacer una plegaria por la paz. El XIV Dalai Lama, nacido en 1935 de una familia campesina, fue reconocido a los dos años como la reencarnación de su predecesor, de acuerdo con la tradición budista tibetana. En 1950 asumió el cargo de jefe del Estado tibetano, cuando éste fue amenazado por Pekín.

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