Llegan a la FIL Monterrey el especial 'Testimonios de Tlatelolco' y el libro 'El Policía'

domingo, 13 de octubre de 2013
MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- El periodista Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, presentó hoy en la Feria Internacional del Libro Monterrey 2013 la edición especial Testimonios de Tlatelolco, así como el libro El Policía, de su autoría. En el primero son expuestos, en un número especial del semanario, los relatos vivenciales de un grupo de periodistas que, sufrieron la emboscada de la Plaza de las Tres Culturas del Distrito Federal, la noche del 2 de octubre de 1968. En el segundo, Rodríguez presenta, a manera de thriller, en una mezcla de literatura y periodismo, un retrato de Miguel Nazar Haro, el tenebroso jefe de la policía política del país, denominada Dirección Federal de Seguridad, que ejecutó la cacería de subversivos durante los años 70 de la guerrilla en México, episodio nacional conocido como Guerra Sucia. En un repleto salón 102 de Cintermex, el escritor y periodista conversó con personas que se mostraron interesadas en conocer el trabajo editorial de la revista Proceso y pormenores de la edición especial sobre Tlatelolco, redactada por la corresponsal en Francia, Anne Marie Mergier. Rodríguez Castañeda explicó que la periodista gala hizo, durante semanas, un paciente recorrido por el mundo para entrevistar a corresponsales que estuvieron presentes aquella noche trágica. Para incluirlos en este número, dijo el periodista, era necesario que los testigos estuvieran dispuestos a contar su vivencia y que sus aportaciones tuvieran valor periodístico. Al considerar que el tema de Tlatelolco es uno de los más repasados por los periodistas en el último siglo, era indispensable que los relatos para este volumen fueran inéditos, lo que aporta una mirada fresca desde una perspectiva presencial e inédita. “Testimonios de Tlatelolco, la publicación que ponemos a consideración de los lectores de Proceso, es un esfuerzo en el que se intentó ayudar a esclarecer aquel hecho, desde un punto de vista distinto, que pudiera estar al alcance de la revista. Proceso se ha esforzado por intentar correr las cortinas de los acontecimientos, no sólo presentes, sino también de los históricos”, señaló Rodríguez. El lector encontrará en las 64 páginas del especial número 42 que, si bien el tema es familiar, la propuesta es, por lo menos, diferente, pues se ocupa de retomar las voces de periodistas que en el ejercicio de su oficio fueron víctimas de la represión, dijo. Al contextualizar el acontecimiento, el presentador recordó que numerosos periodistas del mundo se encontraban en la capital del país para cubrir las Olimpiadas organizadas por México, que serían inauguradas en una fastuosa ceremonia, el 12 de octubre. Muchos de estos informadores fueron testigos inesperados del homicidio colectivo. “Por ello se nos ocurrió entrevistar, de entre esos periodistas, a quienes pudieron haber sobrevivido primero a las balas, y luego al paso de los años. Estuvieron en el país y era imposible que siendo corresponsales, no estuviesen atentos a algo más que los preparativos de la ceremonia de inauguración de la Olimpiada”, señaló. Mergier se ocupó de buscar a los reporteros que olieron la pólvora, vivieron el terror de víctimas abatidas y presenciaron el operativo informativo organizado desde el gobierno para acallar la tragedia. A más de cuatro décadas del hecho, a muchos los encontró en el cementerio, pero también hubo encuentros afortunados. Aparecen entrevistas con Claude Kiejmann, corresponsal de Le Monde; John Rodda, de The Guardian; Charles Courrière, fotógrafo de Paris Match; Fernando Choisel, de Europa Uno. También hay aportaciones de René Mauriès, de Le Dépeche du Midi; Philippe Nourry, de Le Figaro; Guy Lagroce, de L’Equipe; de Yvon Toussaint, de Pourquoi pas?; y de Pascal Beltrán del Río. Las gráficas en esta edición son aportadas por el archivo histórico de Proceso, con una edición fotográfica coordinada por Marco Antonio Cruz. Un retrato tenebroso En la segunda parte de su charla, Rodríguez Castañeda, se refirió a El Policía, su más reciente libro con el que, a través del poderoso policía federal Miguel Nazar Haro, es posible establecer un puente entre la represión de Tlatelolco y la posterior revuelta social convocada por grupos guerrilleros en los años que siguieron a la matanza estudiantil. El presentador señaló que su libro de 146 páginas, editado por Grijalbo, es un ejercicio que elaboró mentalmente durante años, hasta que se decidió plasmar en papel los recuerdos, datos duros y la memoria de aquella época sombría del país. Adelantó que todo el relato está envuelto en un tono literario salpicado por licencias creativas, para aportar una especie de thriller policiaco, con un personaje, ya fallecido, que ha sido considerado un monstruo pero que, pese a ello, es un personaje aborreciblemente pintoresco. “A través de Miguel Nazar Haro quise darle fisonomía a una época negra. Es el prototipo del policía político, secreto, que trabaja en la clandestinidad y que, como lo indica el subtítulo del libro, perseguía, torturaba y mataba”, explicó. El autor recordó que cuando fue creada la fallida Fiscalía especializada para esclarecer los crímenes del pasado, Nazar Haro fue enjuiciado y tuvo una breve estancia en el penal del Topo Chico, de esta ciudad, aunque posteriormente fue liberado, exonerado y falleció apaciblemente en su domicilio en la ciudad de México. Y entre los delitos que se le imputaron fue el de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, estudiante universitario de medicina, implicado en el asesinato del empresario regiomontano Eugenio Garza Sada Al finalizar la presentación hubo una sesión de preguntas y respuestas, en las que Rodríguez Castañeda contestó inquietudes del público y escuchó sus comentarios sobre la importancia de publicaciones como El Policía. Entre los asistentes estaba Rosario Piedra Ibarra, hijo de la activista doña Rosario Ibarra, quien felicitó a Rodríguez y encomió el trabajo de Proceso por ocuparse de causas sociales como las de Tlatelolco y la Guerra Sucia.

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