La ayuda no llega a desplazados por narcoviolencia en Atoyac

jueves, 17 de octubre de 2013
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Al menos 120 habitantes de dos comunidades de la parte serrana de Atoyac de Álvarez fueron desplazados desde hace cuatro meses por la narcoviolencia. En ese lapso se mantenían refugiados en silencio en la cabecera municipal, pero este día decidieron denunciar públicamente el drama que viven, luego de que el subsecretario estatal para Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, Victoriano Sánchez Carbajal, ha incumplido el compromiso oficial de reubicarlos en una zona segura. El presidente del comité de vigilancia del ejido de Pie de la Cuesta, Luis Castro Benítez, dijo que a pesar de que el gobernador Ángel Aguirre tiene conocimiento de la grave situación de violencia e impunidad que se vive en la sierra, y que ha dejado más de mil desplazados, la ayuda simplemente no llega. Aunado a esto, los daños causados por las torrenciales lluvias dejaron una estela de muerte y dolor en la sierra, donde hasta el momento poblados enteros siguen incomunicados por la destrucción de caminos y padeciendo el desabasto de básicos y la falta de empleo. En entrevista, la autoridad ejidal explicó que desde hace cuatro meses debieron abandonar sus casas localizadas en los poblados de Santo Domingo y Pie de la Cuesta porque un grupo delincuencial que opera impunemente en la zona de Filo Mayor intentó obligarlos a trabajar para el crimen organizado. “Como nosotros no quisimos ayudarlos en lo que están haciendo, los delincuentes atacaron a balazos nuestros pueblos y tuvimos que escapar rumbo al monte y, después de caminar varias horas, nos encontramos a un grupo de soldados que nos trasladaron a Atoyac”, narró Castro. Los desplazados, en su mayoría mujeres y niños, se encuentran refugiados en casas particulares de la cabecera municipal de Atoyac de Álvarez, otros huyeron hacia la capital guerrerense y algunos más salieron ya de la entidad. Castro Benítez indicó que ya no soportan las condiciones en las que viven: El dinero para la renta de los inmuebles donde se encuentran hacinadas las familias desplazadas se agota, así como el abasto de víveres; peor aún, carecen de un empleo formal porque prácticamente viven escondidos para evitar agresiones. Por ello, reprochó la actitud omisa del subsecretario Victoriano Sánchez. El funcionario estatal, defenestrado de la delegación del ISSSTE y considerado un fanático religioso, se ha enfocado en aplicar una política de “mentiras y paliativos” para tratar de revertir los efectos del grave problema de los desplazados, señaló Luis Castro. El 17 de agosto, habitantes del poblado de Las Shascuitas, municipio de San Miguel Totolapan, quienes se refugiaron en Acapulco, decidieron romper el silencio y manifestarse públicamente ante la actitud despectiva del mismo funcionario estatal. En ese entonces, los desplazados de Las Shascuitas habían decidido guardar silencio y no dar a conocer su tragedia, pues Aguirre Rivero ofreció ayudarlos. No obstante, un día antes Sánchez Carbajal visitó a las víctimas en su refugio y, previo reproche, les ofreció 20 mil pesos por familia para que “ya no siguieran molestando” y se fueran a establecer a otro lugar, relató uno de los desplazados. Ahora, autoridades ejidales de Santo Domingo y Pie de la Cuesta, municipio de Atoyac de Álvarez, también decidieron denunciar el drama que padecen desde hace cuatro meses. “El subsecretario (Victoriano Sánchez) sólo nos está dando largas y no cumple con su compromiso de ayudarnos a reubicarnos en un lugar seguro”, indicó Castro. El presidente del comité de vigilancia del ejido Pie de la Cuesta lamentó que las autoridades estatales pretendan evadir su responsabilidad de generar condiciones de seguridad y desarrollo en la sierra para evitar que el éxodo de personas, primero por el narco y ahora por las lluvias, siga dejando una estela de pueblos fantasma.

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