Profesores paran en Veracruz y diputados acarrean docentes al Congreso

jueves, 17 de octubre de 2013
XALAPA, Ver. (apro).- Alrededor de diez mil maestros adheridos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) --disidentes de las secciones 22, 32 y 56-- marcharon por las principales calles de Veracruz para manifestar, una vez más, su rechazo a la reforma educativa impulsada por el presidente, Enrique Peña Nieto y avalada por las fracciones parlamentarias del PAN, PRI y PRD. Maestros provenientes de Oaxaca, Michoacán y Veracruz llenaron la mitad de la Macroplaza del malecón del puerto jarocho para instigar a un “paro de labores indefinido” hasta que los gobiernos de Peña Nieto y de Javier Duarte se sienten a dialogar. Mientras en el Puerto de Veracruz arribaban maestros de Xalapa, Coatzacoalcos, Córdoba, Orizaba, Fortín de las Flores, Coatzacoalcos, Minatitlán y otros Ayuntamientos, así como de distintas entidades federativas, en la capital del estado, un grupo de profesores indígenas salieron irritados del Congreso Local al asegurar que sus líderes les habían prometido trasladarlos al paro nacional, pero ya sobre la marcha, decidieron llevarlos a “visitar” a los diputados locales del PRI para tomarse la foto y establecer el simulacro de un dialogo. “Se nos dijo que íbamos al paro nacional en Veracruz, pero luego de gobierno hablaron y que querían dialogar y nos trajeron al Palacio (Legislativo), pero por lo que vemos sólo fue para tomar la foto y decir que hay diálogo, nos sentimos engañados porque pretenden que negociemos”, se quejaron los docentes. Los maestros procedentes de zonas serranas e indígenas aseguran que hay una presión de autoridades educativas, de los diputados priistas y del gobierno de Duarte por firmar una minuta de acuerdo o por presionar para que se regrese, en su totalidad, a las aulas: “Quieren que entreguemos a los compañeros, pero no vamos a firmar nada, ni a apoyarlos en su simulación de diálogo”. En la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, las concentraciones de los profesores fue en tres zonas, la Plaza de La Soberanía, el seguro social de Cuauhtémoc y en las instalaciones del ISSSTE, desde ahí cada contingente marchó hacía la Macroplaza ocasionando un “cuello de botella” vehicular por toda la ciudad. Entre los visibles líderes de la base magisterial, apareció, Rubén Núñez, líder de la sección 22 del SNTE –señalado por sus homólogos por haberse vendido al gobierno de Peña Nieto-, quien aseguró que no habrá recule en la resistencia civil para revocar la “mal llamada” Reforma Educativa. Aseguró que a finales de mes habrá más de 90 mil amparos judiciales en contra de dicha reforma constitucional, aunque Núñez reparó que de esa entrega masiva de legajos se encargará la CNTE. El vocero del movimiento magisterial en Veracruz, Alejandro Cucurachi, se quejó de que en el norte del estado decenas de autobuses fueron frenados por elementos de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP) para evitar que concurrieran al paro nacional, Cucurachi fustigó que en la zona selvática de los Tuxtlas también se replicó el operativo. Otros profesores que han sido víctimas del hostigamiento de la Policía Estatal Acreditable mientras se trasladan al municipio del paro se han quejado de los excesos en que incurre la fuerza pública. “A algunas maestras les han tentado las nalgas los granaderos y les hacen una revisión que es un completo manoseo morboso”, se quejó la docente Genara Cruz en el Congreso Local de Xalapa. En el mensaje efectuado en la Macroplaza del puerto veracruzano, los voceros de la CNTE y de la SNTE coincidieron en señalar que el próximo plan para continuar con la resistencia magisterial incluye, además de los amparos judiciales, la toma de centros comerciales, liberación de casetas de peaje y toma de instalaciones educativas gubernamentales. Juan José Ortega Madrigal, secretario general de la sección 18 del SNTE en Michoacán, señaló: “Mediante amparos, movilizaciones, presiones a los centros comerciales vamos a construir un verdadero modelo educativo para el país y cumplir nuestros propósitos”. En los tres distintos contingentes se apreció la fluida presencia de estudiantes de bachillerato y universidad, quienes también se sumaron a la causa de la resistencia magisterial. Las consignas de los estudiantes recayeron principalmente sobre Peña Nieto a quien tildaron de “ignorante” y sobre Javier Duarte, a quien le endilgaron el adjetivo de “represor”.

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