Obispo de Apatzingán encabeza ahora peregrinación por la paz en Michoacán

jueves, 31 de octubre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El obispo del municipio michoacano de Apatzingán, Miguel Patiño, dejó hoy el púlpito para encabezar una peregrinación por la paz, luego de los sucesos violentos registrados el pasado sábado cuando presuntos gatilleros atacaron con bombas molotov una docena de instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad en la región. Autor de la carta que incómodo a las autoridades federales y estatales al asegurar que Michoacán es un Estado fallido, visitó cuatro parroquias antes de ofrecer una misa en la Catedral. Durante la procesión, el obispo de Apatzingán estuvo acompañado por sacerdotes de las parroquias del Carmen, de Fátima y de Guadalupe, así como de unos 3 mil católicos que portaron banderines blancos y oraron durante todo el trayecto. El pasado 15 de octubre, Patiño Velázquez aseguró que Michoacán ya se convirtió en un “Estado fallido” en poder del crimen organizado. En una carta pastoral, aseguró categórico que Michoacán ya tiene “todas las características de un Estado fallido”. Y detalló: “Los grupos criminales: Familia Michoacana, Zetas, Nueva Generación y Caballeros Templarios, principalmente, se lo disputan (al estado) como si fuera un botín. La costa: para la entrada de droga y los insumos para la producción de las drogas sintéticas. La Sierra Madre del Sur y la zona aguacatera: para el cultivo de mariguana y amapola, el establecimiento de laboratorios para la producción de drogas sintéticas y refugio de los grupos criminales. Las ciudades más importantes y todo el Estado: para el trasiego y comercio de droga, ´venta de seguridad´ (cuotas), secuestros, robos y toda clase de extorsión”. Además, sostuvo que han aumentado los levantones, los secuestros, los asesinatos, el cobro de cuotas se ha generalizado y familias enteras han tenido que emigrar por el miedo y la inseguridad que se está viviendo. Asimismo, el prelado aseguró que algunas áreas de gobierno tienen nexos con el crimen. “Los gobiernos municipales y la policía están sometidos o coludidos con los criminales, y cada vez más crece el rumor que el gobierno estatal también está al servicio del crimen organizado, lo que provoca desesperanza y desilusión en la sociedad”. La Iglesia respaldó lo dicho por el obispo de Apatzingán.

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