Emite CNDH recomendación a la UNAM por acoso sexual de maestro a alumna

martes, 12 de noviembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Por primera vez, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación –la 45/2013–contra la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por un presunto caso de acoso sexual y lesiones perpetradas por un profesor contra una estudiante de bachillerato. El ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, solicitó al rector José Narro la reparación del daño a la menor, mediante atención psicológica y su colaboración en el trámite de queja ante la Contraloría de la UNAM, y la formulación de una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR). Asimismo le solicitó emitir una circular e impartir un Programa Integral de Educación, Formación y Capacitación en materia de Derechos Humanos, así como cursos de capacitación sobre los derechos que el Orden Jurídico Mexicano concede a las mujeres, dirigidos al personal del plantel donde ocurrieron los hechos para que apegue su conducta al respeto a los derechos humanos y se evite la repetición de ese tipo de conductas. La madre de la joven de 16 años, cuyo nombre fue omitido por el órgano autónomo, interpuso una queja el pasado 7 de mayo para denunciar el acoso del que fue víctima su hija. De acuerdo con su relato, que forma parte de la recomendación 45/2013 de la CNDH, el pasado 24 de abril la joven estudiante se presentó a su examen de primera vuelta de física. Al llegar a su salón, el profesor le ordenó que se sentara en la primera fila, frente a su escritorio. Así lo hizo, y minutos después el profesor se acercó para preguntarle si había estudiado. Ella asintió. El mentor se acercó nuevamente y le escribió en la hoja del examen que si quería sacar 10. La joven se limitó a repetirle que sí había estudiado y que pasaría la materia al menos con seis. El profesor insistió y le preguntó –por escrito– que por qué se conformaba con una baja calificación. Luego, en voz baja, le dijo que él quería ponerle 10. La estudiante escribió en su examen qué le pediría a cambio. El maestro respondió: “besos” para un siete y “otra cosa” para obtener nueve y borró de inmediato la conversación con la alumna. Dos días después, el 26 de abril, alrededor de las 9:30 horas, la joven acudió al Jurídico de la Oficina del Abogado General, adscrita a su plantel para denunciar lo ocurrido. El servidor público que la atendió le comentó que no era la primera vez que eso sucedía, que el profesor tenía antecedentes por ese tipo de conductas pero que nadie había iniciado procedimiento alguno. El funcionario le dijo que para poder actuar contra el maestro era necesario que consiguiera evidencias; le sugirió que recogiera los resultados de la primera vuelta y que, de ser el caso, presentara otro examen. Alrededor de las 11:00 horas del mismo día entró al salón para recoger su calificación. El examen tenía inscrita las letras NA “no aprobatorio”, pero al lado de la calificación el maestro colocó un signo de interrogación. La estudiante aguardó hasta el final para acercarse a su maestro, pero antes pidió a dos de sus compañeros que la esperaran en la puerta del salón. Cuando preguntó sobre su calificación y el signo de interrogación, el mentor le preguntó si accedería a su petición y la joven le dijo que se lo explicara por escrito. En unas hojas escribió “besos” y se rió. En la misma hoja la joven escribió “cuándo” y el maestro respondió que el miércoles, escribió un ocho y le dijo que le daría esa calificación, incluso, con un 10. Luego la tomó del brazo y bajó su mano a la cintura. Fue en ese momento que la joven intentó salir corriendo del salón con las hojas. El maestro trató de detenerla y la sujetó por el cuello mientras intentaba arrancarle las hojas. La joven gritó y sus compañeros y otro profesor entraron a auxiliarla. Sus compañeros grabaron lo sucedido y junto con el video entregaron las hojas con los mensajes del maestro a la Oficina Jurídica. La estudiante fue trasladada al servicio médico, en donde después de una exploración física detectaron lesiones en la parte frontal del tórax, petequias (pequeñas manchas internas de sangre) en la base del cuello, y la uña del dedo anular de la mano derecha rota. También se presentó denuncia ante la Fiscalía Central de Investigación para Delitos Sexuales de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y ésta a su vez la remitió a la Procuraduría General de la República (PPGR), por razón de competencia. Actualmente la investigación se encuentra en integración. El 29 de abril se inició un procedimiento de investigación administrativa contra el mentor; el 14 de mayo se le rescindió el contrato individual de trabajo, pero a la fecha no existe constancia de que la Oficina del Abogado General haya dado vista de los hechos a la Contraloría de la UNAM, por lo que los agravios siguen en la impunidad. En el análisis realizado a las pruebas documentales y testimoniales, el personal de la CNDH evidenció transgresiones a los derechos humanos a la integridad y seguridad personal, al desarrollo social, a la educación, a un trato digno y determinó que se limitó el acceso a la justicia de la víctima, así como el interés superior del niño y la niña.

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