Trabajadores del PRD exigen respeto a sus derechos laborales

domingo, 24 de noviembre de 2013
OAXTEPEC, Mor. (proceso.com.mx).- El presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, firmó el compromiso solicitado por la Unión de Trabajadores del PRD para que se respeten sus derechos laborales, se descarte la intención de despedir a militantes de los estados y se suspenda de manera definitiva incluir como artículo 301 que todos los trabajadores perredistas de base sean de confianza, que sus diferencias laborales se diriman en la Junta  Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) y todos se afilien y coticen en el IMSS. Los estatutos del perredismo son 300, ese hubiera sido uno más, luego de que durante la madrugada del sábado, cuando la mesa de estatutos terminara de discutir las reformas, el secretario de Finanzas, Xavier Garza, presentó un resolutivo que no estaba en el dictamen. "Estamos en medio de un conflicto en el partido por cuestiones meramente laborales, de basificación y respeto a la materia de trabajo. Y en el marco de esta negociación, después de varias reuniones con el presidente del partido, se había acordado una tregua, tanto en las acciones de los trabajadores, como del partido hacia nosotros y esa tregua fue brutalmente violentada el día de ayer porque la intentona significaba la terminación de la relación laboral de casi 200 trabajadores que formamos la Unión", apuntó la mañana del domingo 24 Tonatiuh Marrón Rodríguez, secretario general del Sindicato Unión de Trabajadores del PRD. "Teníamos trueque. Tratar el asunto hasta que pasara el congreso. Por supuesto está roto", señaló Salazar entrevistado esa madrugada después de que los basificados pretendieron "tomar" el templete en protesta por el "madruguete". Sacaron a Garza de la mesa de negociación con la dirigencia nacional. Aunque Garza la presentó de manera forma, el autor intelectual fue Jesús Ortega, quien la planteó en la reunión cupular de la mesa de línea política, denunciaron trabajadores. Ahí estaba Zambrano y Rafael Soriano, dijeron. Tonatiuh se reunió muy temprano con Zambrano, quien le aseguró que este pinto no pasaría a la plenaria. Al cierre, están esperando comunicación con la dirigencia nacional. "Este punto el día de ayer fue rechazado, retirado de la mesa, pero estamos en pláticas con el presidente y con el secretario general para que nos den garantías, por escrito, de que la relación laboral será respetada y no habrá nuevos intentos de corte empresarial de desaparecernos y quitarnos todas las prestaciones que en todos estos años hemos ido acumulando", resaltó. Criticó la actitud de Garza en un partido de izquierda que entre sus luchas está la de defender los derechos laborales de los trabajadores, el empleo y a tener un salario bien remunerado. El PRD "parece más un partido de derecha que un partido de izquierda", sentenció. "Estábamos en tregua", afirmó el secretario de Organización de la Unión Nacional de Trabajadores del PRD, Antonio Salazar, entrevistado la madrugada del domingo. En ese momento, amenazó con "romper" el congreso si no tenían firmado un documento por el presidente nacional, Jesús Zambrano y el secretario general, Alejandro Sánchez Camacho, sobre el compromiso con los trabajadores de base para entregar 194 millones de pesos para basificar a 40 personas. No hubo ninguna manifestación. "Teníamos trueque. Tratar el asunto hasta que pasara el congreso. Por supuesto está roto", dijo. Denunció que el expresidente nacional del PRD, Jesús Ortega, intentó dar un "madruguete" a los trabajadores de base del partido. Sacaron a Garza de la mesa de negociación. De inmediato, los trabajadores se pusieron en alerta roja. Mónica Soto, congresista de Sinaloa, pidió la palabra para pedir que se retirara esa "contrarreforma" que pretende despojar a los trabajadores de sus derechos laborales. Así sucedió, después de que los trabajadores externaron su molestia. "Se va a retirar", afirmó Abraham Texta, de la mesa directiva del congreso y quien tomó el micrófono para las votaciones y resoluciones que le recomendaba Guadalupe Acosta Naranjo, con quien se reunió cerca de la carpa en algunas ocasiones. Preocupados los trabajadores, hablaban con el secretario general, Alejandro Sánchez Camacho. Al respecto, Salazar sentenció: "Quieren deshacer el sindicato. Afectar los derechos de 200 familias que tienen muchos años trabajando en el partido.

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