Autodefensas desplazan a la autoridad y asumen seguridad en Apaxtla, Guerrero

viernes, 29 de noviembre de 2013 · 19:04
APAXTLA DE CASTREJÓN, Gro., (apro).- Primero tomaron las armas, luego impusieron un “toque de queda” y, ahora la guardia ciudadana surgida desde hace un mes en esta población, con el respaldo de la población y las autoridades locales, decide  confrontar directamente a la delincuencia ante la indolencia gubernamental. "Ya estábamos hartos de los asesinatos, secuestros y extorsiones que realizaba La Familia, el grupo que controlaba Apaxtla, pero ahora ya estamos más tranquilos", expresa un miembro de las autodefensas. Desde el 3 de noviembre, cuando surgió la guardia ciudadana asumida cómo Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC), los accesos y salidas de este este lugar permanecen resguardados por hombres y jóvenes armados con pistolas y rifles de diferente calibre. Algunos cubren sus rostros con un paliacate amarillo, con motas negras. Se comunican a través de radios y se desplazan por el poblado a bordo de vehículos particulares. Los guardias comunitarios revisa quién entra y sale del poblado, y vigilan que los ciudadanos cumplan con el “toque de queda” impuesto por autoridades municipales hace 15 días. Durante un recorrido realizado por Apro , se pudo constatar que, en contraste de lo que ha venido declarando el gobernador Ángel Aguirre, en Apaxtla la autodefensa desplazó a la autoridad y asumió el control de la seguridad. Ello, a pesar de que Aguirre Rivero ha minimizado los hechos de violencia que se viven en la zona Norte y la Tierra Caliente guerrerenses, donde la delincuencia, al igual que en otras regiones de la entidad, tiene sometidos a alcaldes y asfixiada a la sociedad. También el gobierno de Aguirre ha condenado el apoyo de ediles a los grupos de autodefensa y anunció sanciones en contra de autoridades que respalden a policías comunitarios. Al respecto, el alcalde perredista de Apaxtla de Castrejón, Efraín Peña Damasio, dijo que no se trata de un movimiento armado, más bien es, dice, la muestra del “hartazgo ciudadano” ante la omisión del gobierno federal y estatal que desestimó los llamados de auxilio lanzados desde el año pasado, cuando el edil asumió el cargo en medio de una grave crisis de inseguridad y violencia. El municipio de Apaxtla de Castrejón es pieza clave en el corredor de drogas que conecta la zona Norte de la entidad con la sierra y el sur del Estado de México. Este importante corredor de drogas por donde trasladan al centro del país la heroína y mariguana que se produce en la sierra guerrerense, actualmente es disputado por los grupos delictivos de La Familia --que tiene su bastión en Teloloapan y Arcelia-- y Guerreros Unidos, afincados en Iguala, indican reportes oficiales. De acuerdo con denuncias públicas, ambos grupos criminales operan bajo el manto protector de autoridades civiles de los tres niveles, así como del Ejército y la Marina. El tema del narcotráfico no es ajeno a los pobladores de Apaxtla, quienes refieren que desde que el gobierno de Vicente Fox cerró la base de operaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), localizada en las inmediaciones de la presa El Caracol, "cualquier grupo quiere apoderarse de la plaza". Por ello, la historia de balaceras y ejecuciones en la tierra del general Adrián Castrejón es tan arraigada como su aporte al movimiento armado de la Revolución Mexicana. El edil perredista también consideró que no existe problema alguno para que el grupo de autodefensa del MAAC se incorpore al esquema auspiciado por el gobierno estatal para regular las guardias comunitarias, denominado Policía Rural y que ayer mismo fue avalado por el Congreso local. Incluso, Peña Damasio refirió que el pueblo decidió armarse para enfrentar a la delincuencia y realiza operativos en coordinación con el Ejército. En Apaxtla, la población no sólo tomó las armas, también impuso un “toque de queda” avalado por las autoridades locales. La medida se aplica desde el viernes 15 e incluye la prohibición de la venta de alcohol; además, se advierte que a las personas que no respeten el toque de queda se les impondrán multas de 400 pesos y arrestos de 36 horas. La medida restrictiva comienza partir de las 22:30 y culmina a las 4:30 horas, y se aplica por tiempo indefinido, refiere un documento oficial firmado por el alcalde perredista Efraín Peña. El “toque de queda” civil en Apaxtla de Castrejón establece ocho reglas específicas: Las sirenas de las patrullas de la policía municipal y la ambulancia, así como la radio municipal, darán la alerta del arranque del toque de queda. A partir de ese momento, ningún menor de 18 años y adultos podrán circular por la vía pública “sin causa justificada”. Las personas que por cualquier emergencia tengan que salir de sus viviendas deberán informar vía telefónica a la comandancia de la policía municipal, refiere la cuarta regla. El quinto punto señala que a partir de las seis de la tarde “queda estrictamente prohibido” vender bebidas embriagantes en el poblado, hasta que se restablezca la paz y seguridad en el lugar. Únicamente las farmacias y el dispensario médico municipal funcionarán las 24 horas del día, señala el documento oficial. Las personas que no respeten las restricciones serán consignadas ante la dirección de Seguridad Pública municipal, donde se les impondrán multas por desacato o infracciones por 400 pesos y arrestos de 36 horas. En caso de reincidencia, los infractores serán trasladados al penal ubicado en el vecino municipio de Teloloapan, advierte la disposición municipal que entró en hace 15 días. Al respecto, el edil perredista dijo a Apro que esta medida fue consensuada con un sector de la población con el propósito de revertir los efectos de la narcoviolencia. Y a casi un mes de que se organizó la guardia ciudadana en Apaxtla, los pobladores y autoridades locales afirman que la seguridad y la tranquilidad se han restablecido en esta franja de la zona Norte de la entidad. No obstante, las acciones de la población de Apaxtla y la actitud de las autoridades municipales han sido fuertemente criticadas por el gobierno de Ángel Aguirre. Al respecto, el vocero estatal José Villanueva advirtió que podrían integrar procedimientos administrativos en contra de ediles que respalden la conformación de grupos de autodefensa.