Prepara Senado discusión de más de 10 horas sobre la reforma energética

martes, 10 de diciembre de 2013
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Con más de 165 reservas a los 22 artículos transitorios y 15 reservas de los senadores de izquierda al artículo 28 constitucional, la Cámara Alta reiniciará su sesión de pleno para entrar al debate de la reforma energética. Lo anterior, después de la aprobación del dictamen, en lo general, por 24 votos a favor y 9 en contra en las comisiones. Se prevé una larga jornada de más de 10 horas en el Senado para aprobar en el pleno la reforma energética que plantea cambios a tres artículos constitucionales (25, 27 y 28), así como 22 artículos transitorios que ponen plazo para las leyes secundarias que, se calculan, serán 16, según los negociadores del PRI. La reunión de las comisiones dictaminadoras concluyó a la 1 de la madrugada de este martes tras el acuerdo de los senadores del PRI, PAN y Partido Verde de trasladar al pleno del Senado las reservas de los legisladores del PRD, PT y Convergencia al artículo 28 constitucional. El presidente de la Comisión de Energía, el priista David Penchyna, explicó que se avanzó en la discusión y aprobación de las reformas a los artículos 25 y 27 constitucionales que se aprobaron “en sus términos”, después de 14 horas de discusión. En realidad, fue un largo y extenuante monólogo entre los opositores a las reformas que convierten a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad en “empresas públicas del Estado” (artículo 25) y que permiten la apertura de contratos en el sector de hidrocarburos (artículo 27). Durante más de 10 horas, los opositores del PRD y PT quisieron debatir con priistas y panistas que negaron el debate, argumentando que se trataba de una “táctica dilatoria”. El “diálogo de sordos” entre la dupla PRI-PAN, más el PVEM, se podrá repetir en la larga sesión del pleno. Se espera una fractura entre algunos de los 38 senadores panistas que no están de acuerdo con votar el dictamen sin cambios, mientras que el bloque PRD-PT y Convergencia tratará de exponer sus diferencias y pedir la “moción suspensiva” a la aprobación del dictamen hasta en tanto no se realice una consulta popular. Las diferencias De los 22 artículos transitorios que contiene el dictamen, la principal diferencia entre el PRI y el PAN es el segundo transitorio, donde se establece que los derechos laborales “se respetarán en todo momento de conformidad con la ley”. El PAN demanda que se retire del Consejo de Administración de Pemex los dos asientos que tiene el sindicato petrolero, encabezado por el senador priista Carlos Romero Deschamps. El priista David Penchynna admitió que existen diferencias entre ambos partidos por este tema, pero que se resolverá en el debate en el pleno. Por el contrario, PRD, PT y Convergencia mantienen diferencias en todos los 22 transitorios que, incluyen, entre otros puntos, la definición de los modelos de contrato: 5 variables que son contratos de servicio, contratos de utilidad compartida, contratos de producción compartida y licencias de dos tipos. También hay diferencias sobre la configuración del Fondo Mexicano del Petróleo, que será el administrador de las regalías generadas por la explotación del petróleo y estará controlada por un Comité Técnico presidido por el secretario de Hacienda. El otro punto más duro de las diferencias entre las izquierdas y el bloque del PAN y del PRI es el artículo quinto transitorio donde se establece que Pemex y sus subsidiarias, incluyendo a los contratistas privados, “podrán reportar para efectos contables y financieros la asignación o contrato correspondiente y sus beneficios esperados, siempre y cuando se afirme en las asignaciones o contratos que el petróleo y todos los hidrocarburos sólidos, líquidos o gaseosos, que se encuentran en el subsuelo, son propiedad de la nación”. Los senadores Manuel Bartlett, del PT, Alejandro Encinas, Dolores Padierna y Mario Delgado, del PRD, entre otros, han argumentado que este párrafo es violatorio de la Constitución misma, ya que permitirá que los consorcios privados del petróleo puedan considerar como parte de sus estados financieros las reservas mexicanas de hidrocarburos. Los transitorios le otorgan nuevas facultades a la Secretaría de Energía, a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, y a la Comisión Reguladora de Energía que se convierten en los auténticos ejes reguladores del sector. El PAN ha insistido en darle autonomía de gestión y administrativa completa a estos organismos. El PRI defiende que sean organismos desconcentrados. El artículo VII transitorio también generó agrias discusiones, ya que establece que los contratos firmados en materia petrolera “deberán ajustarse a lo dispuesto en los tratados internacionales y acuerdos nacionales suscritos por México”. PRD y PT han argumentado que este ordenamiento dejará a expensas de los tribunales internacionales el sector energético mexicano y que rompe la “cláusula energética” que se defendió en el TLCAN con Estados Unidos y Canadá.

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