Comunidad cultural convoca a ciudadanos a exigir consulta sobre reforma energética

jueves, 12 de diciembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Actrices, actores y creadores de la comunidad cultural iniciaron hoy una campaña en las redes sociales en la que convocan a la población en general a movilizarse para exigir una consulta popular sobre la reforma energética. Con el eslogan “¡Sí a la consulta popular sobre la Reforma Energética!”, la agrupación aglutinada en el colectivo El Grito Más Fuerte, que encabezan los actores Daniel Giménez Cacho e Ilse Salas, hacen un enérgico llamado a la ciudadanía a “rechazar la reforma energética aprobada por el Senado”. A esta iniciativa se sumaron ya, entre otros: Eugenio Derbez, Damián Alcazar, Demián Bichir, Héctor Bonilla, Edith González, Jesús Ochoa, Barbara Mori y Sergio Arau. En los videos intervienen actores y actrices del cine y la televisión con mensajes que tratan de concientizar a la población sobre el alcance de la reforma aprobada por los partidos PRI, PAN, PVEM y Panal. Giménez Cacho y Salas aclaran que no pertenecen a partido político alguno y señalan que toda la información sobre la iniciativa se podrá consultar en su página de Internet www.elgritomasfuerte.mx. En entrevista, los actores destacan: “Preocupados por la participación ciudadana, nuestro colectivo El Grito Más Fuerte, piensa que los cambios que necesita nuestra sociedad no van a suceder nunca si no son el resultado de la influencia, opinión y decisión de la ciudadanía organizada. “Nuestro sistema de gobierno se resiste a ofrecer mecanismos efectivos de participación pero somos muchos los que sabemos que sin esta participación ciudadana nuestra democracia no es todavía real. Por esto, queremos que el Estado mexicano realice una consulta ciudadana con motivo de la reforma energética que, una vez más, se pretende efectuar sin consultar al pueblo”. Los actores y actrices dicen estar conscientes de que Pemex requiere modernizarse, pero demandan que los cambios sean en beneficio de México. En las últimas décadas, señalan, la renta petrolera ha aportado una gran parte de los ingresos fiscales del país y con este dinero se ha podido cubrir el presupuesto en salud, educación, cultura e infraestructura, así como los programas sociales y las inversiones para el desarrollo de los estados. “Sabemos que Petróleos Mexicanos (Pemex) debe renovarse, entendemos que tiene que sujetarse a una reforma profunda para que siga siendo un factor decisivo para el desarrollo social, el crecimiento económico, la renovación industrial y el avance científico y tecnológico”, apuntan. Los activistas destacan que a pesar de ser uno de los grandes productores de petróleo, México compra en el extranjero el 50% de los combustibles refinados que requiere y todas las producciones de la cadena petrolera han disminuido en los últimos tiempos. Por ello señalan tener claro que la principal paraestatal de este país debe modernizarse para cuidar el patrimonio nacional, las reservas y proteger el medio ambiente; para garantizar la investigación y para que pueda seguir produciendo los recursos que el país necesita para su desarrollo. “Estamos de acuerdo en que nuestras industrias energéticas se deben renovar, tanto Pemex como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero por ser este un tema de especial trascendencia para todos los mexicanos, los de hoy y los de las futuras generaciones, queremos que los cambios que han de suceder sean en beneficio de México.” Por ello, miembros de la comunidad cultural solicitan una consulta ciudadana y fundamentan sus razones: “Queremos ser consultados porque no queremos aceptar reformas ni leyes que beneficien a intereses privados, nacionales o extranjeros, ajenos al bien de todos. “Queremos ser consultados porque ya antes nos aseguraron que la modernidad consistía en privatizar y que la venta de los bienes públicos se traduciría en desarrollo y riqueza para todos, pero vendieron los ferrocarriles y nos quedamos sin trenes. “Vendieron los teléfonos y nació la más grande fortuna del mundo y el servicio más caro para los consumidores de la telefonía; vendieron las carreteras y las carreteras quebraron y hubo que comprarlas con el dinero de los ciudadanos. “Vendieron la banca y la banca quebró y tuvimos que rescatar a los banqueros quebrados con la riqueza de la nación y una vez rescatada la banca fue vendida a banqueros extranjeros. “También reformaron, siempre sin consultarnos, la Constitución, para que el ejido entrara al mercado y fuera posible su venta porque, argumentaron, así se modernizaría el campo y vendría una generación de campesinos prósperos, pero hoy lo que tenemos es un campo pobre, devastado por la migración, la violencia y el crimen.” Siguen: “También nos dijeron que era necesario vender parte de la televisión pública para mejorar la calidad de ese medio de comunicación y el resultado es un duopolio que concentra y manipula la información, detiene el desarrollo cultural e impide la democratización del país. “Nos han dicho hasta el cansancio que la inversión extranjera es la llave que nos abrirá la puerta al progreso, y han concesionado grandes extensiones del territorio nacional a empresas mineras de Canadá y los Estados Unidos que en lugar de desarrollo y bienestar envenenan la tierra y el agua, provocan confrontación y violencia, y destruyen el patrimonio cultural de México.” Concluyen con un llamado a hacer historia: “¡Vamos juntos a participar en esta decisión!, ¡logremos juntos que por primera vez en nuestra historia seamos los ciudadanos quienes decidamos, mediante un procedimiento de democracia directa, el futuro de México!, ¡exijamos todos que se realice la Consulta Popular sobre la reforma energética! “¡Firma a favor de la Consulta Ciudadana!”, finaliza el colectivo.

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