"Esto no es vida, es para volverse loca", dice madre de tres triquis desaparecidas

jueves, 12 de diciembre de 2013
OAXACA, Oax. (apro).- “Esto ya no es vida. Todavía no me han dicho del paradero de mis dos hijas Daniela y Virginia y ahora desaparecen a la otra”, exclamó la indígena triqui Antonia Ramírez Cruz, al exigir a las autoridades estatales se intensifique la búsqueda para dar con el paradero de su hija Belem Ortiz Ramírez, quien desapareció el viernes 29 de noviembre en Juxtlahuaca. “Esto es como para volverse loca, pero lo que me da fuerza para continuar con la búsqueda de Belem, Virginia y Daniela, es mi nieto y mis otros tres hijos”, explicó en su lengua originaria. En rueda de prensa realizada en las oficinas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MUTL), dijo que “no descarta ninguna línea de investigación, pues en la región triqui siempre ha habido violencia, entonces, no podemos acusar a nadie porque no tenemos información”. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), a través de las subprocuradurías Regional Mixteca y para la Atención de Delitos de Alto Impacto (SADAI), destacó que del año pasado a la fecha ha realizado una serie de diligencias que buscan llegar al paradero de las hermanas Virginia y Daniela, reportadas como no localizadas desde el 5 de julio de 2007. Y que a raíz de la nueva denuncia “se refuerza el trabajo respecto a la no localización de otra hermana –Belem Ortiz Ramírez-- de la misma familia”, quien fue vista por última vez el 29 de noviembre en Santiago Juxtlahuaca. Al respecto, el subprocurador regional Víctor Alonso Altamirano comprometió una investigación seria y profesional que pueda arrojar datos sobre el paradero de la joven. Por lo pronto, se solicitó la colaboración a autoridades de estados vecinos, aparte de que se distribuyó una foto-volante con los datos básicos de Belem, documento que está siendo repartida en espacios masivos, mientras que la policía investigadora de la región fue instruida para ofrecer resultados a los familiares. Los datos establecidos por los denunciantes señalan que Belem no tiene señas particulares visibles, usualmente viste pantalones de mezclilla azul, blusas sin manga de diferentes colores, calza huaraches y sandalias de plástico. La joven es de complexión regular, estatura de 1.40 metros, tez morena clara, cara redonda, frente mediana, cejas semi-pobladas, ojos medianos café oscuro, nariz y boca medianas, labios delgados, mentón ovalado, cabello lacio negro y largo a media espalda. Belem salió de su comunidad El Rastrojo a las seis de la mañana del 29 de noviembre para viajar a Juxtlahuaca, población que se encuentra a hora y media de distancia para realizar un trámite en el hospital regional IMSS-Oportunidades, pero no llegó a la unidad referida y su familia perdió el contacto con ella. En cuanto a la desaparición de Virginia y Daniela Ortiz Ramírez, ocurrida el 5 de julio del 2007, quienes viajaban a bordo de un taxi procedentes de Putla hacia Juxtlahuaca, en la desviación de la comunidad de El Carrizal, Juxtlahuaca, fueron interceptadas por cuatro individuos que viajaban en una camioneta de procedencia estadunidense color azul marino y sin placas de circulación. Según las investigaciones, una vez que los captores cerraron el paso al taxi en el que viajaban las víctimas, descendieron de la parte delantera de la cabina de la camioneta Francisco Herrera Merino y Timoteo Alejandro Ramírez y, de la parte trasera, Miguel Ángel Velasco Álvarez y José Ramírez Flores. Inmediatamente se dirigieron al taxista encañonándolo con pistolas, al tiempo que gritaban a la maestra Virginia que se bajara junto con su hermana, pero ellas se resistieron, razón por la que las jalaron de los cabellos y por la fuerza las subieron a su camioneta. A la niña Daniela la subieron al asiento delantero y a la maestra en el trasero, para finalmente irse a toda velocidad con rumbo a Juxtlahuaca, donde también vieron pasar la unidad de los sujetos. Por ese caso, el 19 de diciembre de 2011 fue ejecutada la orden de aprehensión en contra de Miguel Ángel Velasco, quien fue puesto a disposición del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Juxtlahuaca, y recluido en la penitenciaría central del estado. Posteriormente, tres días después la juez de Juxtlahuaca dictó auto de formal prisión a Velasco Álvarez. Luego, el 10 de enero de 2012, fue ejecutada la orden de aprehensión en contra de Francisco Herrera Merino, quien fue puesto a disposición del mismo juzgado y recluido en la penitenciaría estatal. Cinco días después, la juez mixto de primera instancia de Juxtlahuaca le dictó la formal prisión. A fin de continuar con la búsqueda y localización de las hermanas, una vez detenidos los indiciados se inició el 4 de abril de 2012 la averiguación previa por el delito de secuestro de Virginia y Daniela en contra de Francisco Herrera Merino, Timoteo Alejandro Martínez –asesinado--, José Ramírez Flores y Miguel Ángel Velasco. Sin embargo, a más de seis años de los hechos, Daniela y Virginia continúan desaparecidas.