Perredistas toman la tribuna del Senado

lunes, 9 de diciembre de 2013
MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- La mayoría de los 21 senadores del PRD tomó esta mañana la tribuna del salón de la Comisión Permanente del Senado para demandar una “moción suspensiva” al proceso de dictaminación de la reforma energética y que se realice una consulta popular en los términos del artículo 35 constitucional. En el momento que la vicecoordinadora de la fracción, Dolores Padierna, leía en tribuna la posición de su bancada y pedía la moción suspensiva, los senadores perredistas tomaron la tribuna donde sesionan desde el domingo las comisiones unidas de Energía, Gobernación, Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Primera. Bajo los gritos de “No, a la Reforma Energética” y “Pemex no se vende”, los senadores perredistas sorprendieron a la mesa directiva, encabezada por el priista David Penchyna, presidente de la Comisión de Energía. Este llamó a votar la propuesta del PRD sobre la moción suspensiva, que fue rechazada por la mayoría de los legisladores del PRI, PVEM y PAN. La sesión de comisiones unidas, la segunda en el proceso de dictaminación, se encuentra ahora suspendida. Pidieron un receso de 30 minutos para negociar entre los coordinadores de las bancadas. La “toma de la tribuna” fue una de las medidas que se analizaron desde días antes por los legisladores de la izquierda, ante la inminencia de la votación del dictamen de reforma energética, elaborado por legisladores del PRI y del PAN, que marginaron a los senadores del PRD y del PT. El domingo 8 de diciembre, tras más de 10 horas de sesión, los legisladores sostuvieron un monólogo entre quienes criticaban el dictamen –conocido apenas el sábado 7 de diciembre- y que propone reformas a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales y autoriza nuevos modelos de contratos y licitaciones en el sector energético. De antemano, tanto los senadores perredistas Luis Sánchez como Armando Ríos Pitter advirtieron que en la discusión del dictamen harían más de 100 reservas al dictamen de casi 300 páginas, que contiene 21 transitorios donde se consagra la posibilidad de que las compañías privadas puedan incorporar en sus libros contables las reservas petroleras mexicanas, de acuerdo con el quinto transitorio.

Comentarios