La tragedia en Pasta de Conchos, un "crimen oculto": obispo Raúl Vera

lunes, 18 de febrero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El vísperas del séptimo aniversario de la explosión en la mina Pasta de Conchos, de San Juan de Sabinas, Coahuila, donde 65 trabajadores perdieron la vida, el obispo Raúl Vera López está más convencido que nunca que dicho incidente fue un “crimen oculto”. Además, lamentó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se convirtiera en “perro guardián” para impedir el ingreso a la mina y rescatar los restos de los mineros que permanecen en ese lugar. En el marco de la conmemoración por la tragedia, el religioso manifestó que las autoridades poco han hecho para aclarar cuáles fueron las causas que provocaron la explosión, y señaló que según instituciones científicas nacionales, al clausurar la mina las autoridades dejaron trabajadores con vida, quienes posteriormente murieron por la falta de oxígeno y apoyo para su rescate. “El Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología descubrió, a través de focos infrarrojos, que la infraestructura del interior de la mina estaba íntegra, con lo que se fortaleció la gran posibilidad de que había sobrevivientes”, expresó. No obstante, agregó que a los cinco días de la explosión de la mina la STPS ya no quiso seguir, “pero anteriormente expertos comenzaron a barrenar la mina para justificar que no siguiera la excavación y el rescate de los trabajadores que pudieran estar vivos”. Eso, subrayó, “es un crimen oculto”. El pastor diocesano sostuvo que la justicia no ha sido resarcida, y una vez más, apuntó, “me uno a la demanda de la Familia Pasta de Conchos en cuanto al análisis y el conocimiento de lo que ahí pasa”. Restaurar la justicia y reparar el daño, añadió, significa garantizar la no repetición de hecho. De acuerdo con el obispo de Saltillo, “es una mentira” que el caso esté solucionado, como lo mencionó “el fallido delegado federal de la Secretaría del Trabajo (Francisco Fuentes Reyna)”. Y no se ha solucionado, dijo, porque no se ha querido llegar al lugar donde se encuentran los restos de los fallecidos, sean osamentas, ropa y, sobre todo, cascos y las pulseras de acero. Lo que han hecho las autoridades, agregó, es cubrir “una actitud criminal del Grupo México”, porque al interior de la mina están las causas que provocaron la explosión. Remató: “Los ingenieros de la mina suspendieron el rescate y colocaron unas mantas, y dos ingenieros ingresaron al interior de la mina, pero uno de ellos salió vomitando. ¿Qué quiere decir esto?, que ahí cerca había algo no muy aceptable para que el ingeniero saliera vomitándose. No sabemos si era olor o una presencia de cuerpos en estado de descomposición, pero lo cierto es que no quisieron que se terminara el rescate de los cuerpos de los mineros nunca”. Ayer, el secretario general del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico, Carlos Pavón Campos, recordó la tragedia en Pasta de Conchos y señaló que para honrar el recuerdo de los mineros fallecidos no se debe lucrar con su memoria y con el dolor de los deudos, como lo hace Napoleón Gómez Urrutia, sino perfeccionando medidas de seguridad en las minas y plantas. Manifestó que el gremio seguirá honrando la memoria de los compañeros que “perdieron la vida realizando una de las primordiales actividades para el desarrollo de la industria del país”. Añadió: “Es en momentos de reflexión, como el que obliga la conmemoración del séptimo aniversario luctuoso de Pasta de Conchos, cuando los sectores productivos debemos unir esfuerzos para encontrar medidas que fortalezcan la seguridad en todas las plantas mineras de México”. Pavón Campos manifestó que la pérdida de los trabajadores no debe ser en vano, ello más bien, dijo, debe generar que las organizaciones sindicales busquen día con día nuevas medidas para que la supervisión en materia de seguridad al interior de las plantas sea lo más apegada a la perfección.

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