Niegan senadores del PRI venganza política en detención de Elba

miércoles, 27 de febrero de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Senadores del PRI descartaron “sesgo político” en la detención de la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, pues, a su juicio, se trata de un asunto estrictamente judicial. Luego de más de tres horas de reunión a puerta cerrada, a la cual no asistieron los líderes sindicales Carlos Romero Deschamps, dirigente del gremio petrolero; y Joel Ayala Almeida, de los burócratas, los senadores priistas expresaron su preocupación y sus dudas sobre los detalles de la detención de Gordillo. Al concluir la reunión, Emilio Gamboa Patrón, coordinador de la bancada del PRI, justificó la ausencia de Romero Deschamps y de Ayala Almeida. Dijo que ambos líderes se encuentran en comisiones sindicales y que están “muy tranquilos”. “El presidente Enrique Peña Nito va, de verdad, sin duda alguna, a modificar la conducta de muchísimas dependencias, buscando, sin duda, que se trabaje con transparencia en todas las dependencias”, afirmó Gamboa Patrón. Sobre el proceso de investigación financiera y judicial que se sigue contra la exsecretaria general del PRI, Gamboa dijo que “hay que esperar y ser respetuosos” del Estado de Derecho. “Aquí hemos venido a legislar, legislamos en transparencia sobre lavado de dinero, sobre contabilidad gubernamental”, justificó. Gamboa Patrón tampoco quiso adelantar ningún juicio en relación con las administraciones anteriores, especialmente los dos gobiernos del PAN, que no actuaron contra Elba Esther. “A lo mejor no tuvieron información y por eso no actuaron. Aquí hubo información y se actuó de inmediato”, especuló. Encerrados, los senadores priistas no quisieron abundar sobre lo tratado en la bancada después de la sorpresiva detención de Elba Esther Gordillo. Sólo el legislador priista Jesús Casillas, afirmó que la “presidenta vitalicia” del SNTE “no deja de ser un actor importante en la vida sindical”; y rechazó que “este asunto judicial” se trate de una venganza política. En el mismo sentido, el senador David Penchynna descartó algún sesgo político en el asunto. “No hay que verle tres pies al gato”, soltó, sin querer abundar en las consecuencias sindicales de la detención. Por su parte, el senador perredista por Michoacán, Raúl Morón, consideró que la detención de Elba Esther Gordillo se trata de un “caso de justicia tardía”, y afirmó que “debe concluir la etapa del sindicalismo marcado por el uso clientelar que los dirigentes hicieron de los trabajadores”.

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