Alcaldesa regia reclama a la Federación impuestos de casineros

miércoles, 20 de marzo de 2013
MONTERREY, N.L. (apro).- La alcaldesa panista de esta ciudad, Margarita Arellanes Cervantes, pidió hoy a la Federación una parte de los recursos que obtiene de los casineros por concepto de impuestos. Ninguna de las ciudades donde opera ese tipo de negocios perciben alguna compensación, a pesar de los problemas colaterales que conllevan dichos establecimientos. Durante la presentación del programa municipal “La ludopatía no es un juego”, con la que el ayuntamiento pretende combatir la adicción a los juegos de azar, la funcionaria municipal subrayó que el gobierno municipal debiera recibir algo de las ganancias que obtienen los casinos y que se traducen en impuestos para la Federación. “Requerimos que a nivel federal haya un orden de establecimientos y que el SAT (Sistema de Administración Tributaria) intervenga en esta situación, para destinar un porcentaje importante para los municipios que, al final de cuentas, somos los que tenemos toda la carga de daños colaterales que generan estos establecimientos”, se quejó. Según Arellanes, en el interior de esos locales hay un descontrol en la captación de impuestos, pues no hay una certeza de que cada una de las maquinitas tragamonedas aporte su respectivo tributo a las arcas federales, como marca la ley. “Actualmente hay un impuesto federal, pero que no llega al municipio ni al estado. Pero no hay una congruencia entre lo que se puede reportar y lo que se reporta, porque no hay una correcta vigilancia de los ingresos que tienen esos establecimientos”, señaló. En el municipio operan 37 casinos, de los cuales ocho operan con licencia, otros dos que tienen permiso municipal, seis que funcionan con amparo federal y 21 que están cerrados. Debido a la adicción creciente, el municipio buscará coordinarse con el estado y la federación para reducir los horarios de las casas de apuestas, que en la mayoría de los casos están abiertas las 24 horas, dijo. Durante la presentación del programa, Arellanes informó que en el estado hay 160 personas que se atienden del problema de ludopatía cuando, de acuerdo a cifras que aportó, hay más de 120 mil personas enfermas. Hay personas, dijo, que se pasan hasta ocho horas en esos lugares, lo que mueve a preguntar si esas personas llenan, con el juego, un vacío en sus vidas. La campaña contra el juego será coordinada por los Centros de Integración Juvenil. Los especialistas atenderán a quienes hablen para aconsejarles sobe la manera que pueden resolver su compulsión por acudir a las casas de apuestas. Trabajadores del municipio repartirán en espacios públicos trípticos con información sobre los centros de atención. También incluyen una serie de preguntas para que quienes las lean se percaten de su grado de adicción al juego. Arellanes Cervantes señaló que la ludopatía es actualmente un problema social y de salud que debe ser confrontado para evitar que provoque daños en la comunidad.

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