"Que no se me trate como culpable", pide presunto asesino de hermanos Páramo

domingo, 12 de mayo de 2013
CHIHUAHUA, Chih. (proceso.com.mx).- “Que no se me trate como culpable”, pidió Ramón Enrique de la Rosa Armendáriz a los medios de comunicación en la audiencia donde se le acusó por el delito de homicidio contra Diego Alejandro y Alfredo David Páramo González. Vestido con el uniforme deportivo gris del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 1, la mirada baja y escoltado por un agente de la Policía Procesal, De la Rosa llegó a la sala de audiencia número 16 alrededor de las 14:15 horas de hoy. El juez de Garantía Alejandro Legarda Carreón avaló la legalidad de la detención de Ramón Enrique por el delito de homicidio agravado con alevosía, ventaja y premeditación, ya que se presume que actuó como “halcón” en el doble homicidio, así como copartícipe en la planeación del crimen. La causa penal 1164/2013 asienta que, “en concierto previo con el imputado, planearon la privación de la vida de Diego Alejandro Páramo González. Durante las primeras horas del 4 de mayo, a través del coimputado Jonathan Lozano Duarte, lo citaron para que acudiera a una farmacia ubicada en la avenida Francisco Villa…”, detalló la agente del Ministerio Público. La víctima, continuó la fiscal, acudió al lugar señalado acompañado de su hermano, quien conducía un automóvil (sin mencionar la marca). En el trayecto fueron sorprendidos por  los agresores que iban en otro vehículo, desde donde les dispararon. Las víctimas se estrellaron contra un cerro en las calles Quetzal y Águilas, y ahí los asesinaron. Ambos presentaron laceraciones y hemorragia cerebral. A Ramón Enrique, de 19 años, se le acusa de vigilar la zona, aunque no se especificó cómo y desde dónde lo hacía, tampoco en qué consistió la planeación. La prueba contra De la Rosa Armendáriz es la declaración del otro detenido, Jonathan Lozano, acusado de “poner” a los hermanos en el lugar para asesinarlos. Debido a que se trata de un delito de alto impacto social, el juez dictó prisión preventiva como medida cautelar, por lo menos hasta que se resuelva su situación legal el próximo jueves a las 10:00 horas. La agente del Ministerio Público solicitó que se efectuara hoy mismo la audiencia de vinculación a proceso, pero Ramón Enrique de la Rosa pidió que sea el jueves, con el fin de que su defensa pueda aportar pruebas a su favor. Al iniciar la audiencia de formulación de cargos, De la Rosa Armendáriz dijo al juez que es estudiante y comerciante, originario de la ciudad de Parral, donde vive su mamá -quien es soltera- y donde fue aprehendido ayer. Agregó que no tiene padre. Emitía palabras entre labios, movía su pie izquierdo y la mano derecha mientras escuchaba a los actores del juicio. Explicó al juzgador que vivía solo en la ciudad de Chihuahua. “¿Cómo se llama su colonia?”, preguntó el juez de  Garantía. “Es fraccionamiento, se llama Isabela del Real”, respondió el detenido. Proporcionó el nombre de su madre y afirmó que ya avisó a un familiar que está detenido, como parte de sus derechos. Con hombros encogidos y cejas ceñidas, se negó a declarar. El juez Alejandro Legarda le explicó los cargos por los que se le acusa y que fue detenido mediante una orden de aprehensión girada el 8 de mayo por el juez Javier Armando Gaytán Rodríguez. De la Rosa fue puesto a disposición del juzgado anoche a las 20:30 horas. El juez le leyó entre sus derechos la presunción de inocencia. Ramón Enrique aceptó que los medios grabaran la audiencia y luego de consultar al defensor público Felipe de Jesús Fierro Serna, pidió no ser tratado como culpable hasta que termine el juicio. El juez leyó el principio de presunción de inocencia que contempla el Código Penal del estado de Chihuahua; recordó que el acusado debe ser tratado como inocente hasta que la sentencia quede firme. Además, ninguna autoridad púbica podrá dar información al respecto hasta que termine el juicio.

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