Denuncian ecocidio en Amatlán, Morelos

lunes, 1 de julio de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El ecologista chiapaneco Federico Álvarez del Toro, coordinador estatal para el mejoramiento del zoológico regional Miguel Álvarez del Toro (Zoo-MAT) en Tuxtla Gutiérrez, denunció la destrucción ecológica de la región de Amatlán, Morelos, a cargo de “un poderoso y siniestro personaje del lugar” llamado Pablo Salas Torres. “Un solo individuo de Amatlán amenaza el delicado equilibrio ambiental del corredor biológico Tepoztlan-Amatlán en el Estado de Morelos, arrasando hectáreas completas de encinos, ocote y especies vegetales endémicas de la región”, acusó telefónicamente Álvarez del Toro desde la capital chiapaneca. Pablo Salas Torres —dijo a Apro el también compositor de El espíritu de la Tierra— “ha exterminado cantidad de animales que se reproducían en las laderas, bosque, montaña y llanos, los cuales ahora escapan al ver extinguirse su hábitat por la acción depredadora que está provocando un daño irreversible en la naturaleza morelense a nivel general”. El Premio Chiapas 1987 añadió: “Es tan visible el daño que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la National Geographic e instancias internacionales han detectado vía satelital la desertificación que avanza en el estado las últimas dos décadas y amenaza en convertirse en escándalo internacional, afectando de paso la imagen del gobernador Graco Ramírez y las actuales autoridades ambientales, por la ausencia de monitoreo y observación a las normas internacionales que protegen las especies.” La acusación a Pablo Salas Torres del músico protector de las tortugas laúd en el Refugio de Vida Silvestre La Aurora, del estero costeño en Tonalá, Chiapas, surgió tras una visita que Federico Álvarez del Toro efectuó la semana pasada por el corredor Amatlán-Tepoztlán, donde él vivió durante décadas antes de retornar a su estado natal, al cambio de siglo. “Denunciado por invasión desde hace años, Pablo Salas Torres tiene la sistemática práctica de apoderarse de áreas verdes que prestan servicio ambiental bajo la mirada complaciente de Isidro Ramírez, síndico de Amatlán, envueltos ya en varios escándalos de compraventa fraudulenta de terrenos. Asimismo, Salas Torres ha sido señalado por la misma comunidad por robo y despojo. “Desde hace años debió ser investigado, pues promueve el comercio con especies botánicas a través de un sistema invasivo y lucra con especies protegidas bajo la Norma Ambiental 059 de Protección a Especies Endémicas en Extensión.” Actualmente, manifestó Del Toro, en la región de Amatlán “donde Salas Torres es temido” se habla de que “este poderoso y siniestro personaje tiene la intención de invadir el predio Machinco, en camino a la poza de Quetzalcóatl, donde viven cantidad de especies endémicas de la región, para deforestar y apoderarse de los animales”. Federico Álvarez del Toro (1953), hijo del prominente ecologista Miguel Álvarez del Toro (1917-1996), fundador en 1942 del Zoo-MAT de Tuxtla Gutiérrez, concluyó cuestionando al gobernador constitucional morelense, Graco Ramírez. “¿Continuará la impunidad en Amatlán o actuará la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente frente a la destrucción y asesinato de la naturaleza en Morelos? Es importante levantar una cruzada para salvar a esta hermosa región del deterioro y crimen a la flora y a la fauna, tan importantes para la sobrevivencia de todo lo viviente en México y el planeta.” Entre las especies endémicas amenazadas de Morelos citó al tejón, la zorra gris, el mapache, la paloma colorada, la urraca, el tezontle y el colibrí, entre otras varias.

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