Familiares de mexicana muerta en trenazo llegan a España para repatriación del cadáver

viernes, 26 de julio de 2013
Madrid, (proceso.com.mx).- Familiares de Yolanda Delfín Ortega, la estudiante mexicana que murió el miércoles pasado en el accidente del tren de alta velocidad que se descarriló en Santiago de Compostela, Galicia, llegaron a España para iniciar los trámites de repatriación, confirmó la embajada. El embajador de México en España, Francisco Ramírez Acuña, y la cónsul general, Guadalupe Sánchez, recibieron a los familiares en la zona de conexiones en el aeropuerto de Barajas, en esta capital, donde tomaron un vuelo para continuar a Santiago de Compostela. En esta ciudad gallega los familiares fueron atendidos por el cónsul honorario de México en La Coruña, Antonio Fontenla, y por el cónsul alterno, Álvaro Castro, para la entrega del cuerpo y de inmediato iniciar los trámites de repatriación del cadáver, que estarán a cargo de las autoridades consulares. Delfín Ortega tenía 22 años de edad y llevaba seis meses estudiando Derecho en un programa de intercambio en la Universidad de Santiago de Compostela. Recién había terminado su curso de intercambio y el 1 de agosto regresaría a México. Yolanda había estado de viaje con su compañera mexicana con la que compartía vivienda y la madre de ésta, antes de preparar su regreso a México. En algún punto de su viaje, su amiga continuó su trayecto vacacional con su madre y Yolanda tenía previsto regresar el miércoles a Santiago de Compostela, por lo cual viajaba en el tren Alvia, que hacía el trayecto Madrid-Ferrol. A las 20:41 horas, el tren se descarriló al tomar una pronunciada curva con una velocidad de 190 kilómetros por hora, misma que debía haber tomado en 80 kilómetros. Yolanda es una de las 78 personas que murió en este, el peor accidente ferroviario en España en 40 años, y el primero en la muy promovida industria de la alta velocidad ferroviaria española. Y es que hoy mismo, por la mañana, la Policía Científica (dependiente de la Policía Nacional) rebajó a 78 el número de muertos, en lugar de los 80 que habían anunciado la noche del jueves. Hasta el momento, sólo seis de los cuerpos no han sido identificados y requerirán pruebas de ADN, dijo Antonio del Amo, comisario de la Policía Científica. De los 72 identificados todos son españoles, excepto tres extranjeros, una ciudadana mexicana, un estadunidense y un argelino. El conductor del tren Alvia, Francisco Garzón Amo, permanece en el hospital en Santiago de Compostela, detenido y custodiado por la policía, a la espera de rendir su declaración por los 78 homicidios imprudentes. Las primeras hipótesis señalan que debido a la velocidad que tenía el tren se activó la alarma en el cuadro de mando y el chofer intentó frenar para reducir la velocidad, pero no pudo evitar el descarrilamiento. La policía mantiene en custodia las dos cajas negras del tren, pero aún no inicia su revisión.

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