Con reformas estructurales se superará pobreza: Rosario Robles

lunes, 29 de julio de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de darse a conocer que 53 millones de mexicanos son pobres, casi la mitad de la población, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, aprovechó para señalar que la superación de la pobreza se logrará si se aprueban las reformas estructurales que promueve el gobierno de Enrique Peña Nieto para garantizar crecimiento. La titular de la Sedesol reiteró lo que ha venido diciendo: el programa Oportunidades, de transferencias monetarias a las familias más pobres, es insuficiente para garantizar una mejor calidad de vida. Sin embargo, nunca mencionó que ese programa, calificado de asistencialista, fue creado durante los gobiernos priistas con el nombre de Progresa. “Así es que, en esta lógica, nos parece muy importante que el país asuma un compromiso en la perspectiva de aminorar la pobreza, a partir de hacer los cambios necesarios, asumir la responsabilidad histórica de las reformas, y los cambios indispensables para garantizar el crecimiento en la economía, una mejor distribución del ingreso y, en consecuencia, una disminución de la pobreza en el país”, dijo. En rueda de prensa conjunta con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en Palacio Nacional, la economista mencionó en dos ocasiones la necesidad de aprobar las reformas. “Tiene que haber más crecimiento económico y para que haya más crecimiento económico se tienen que fortalecer las reformas necesarias para garantizar este crecimiento”, dijo al comentar las conclusiones del informe presentado por la Comisión Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), que arroja que aumentó el número de pobres. Al comentar el estudio, la experredista hizo notar que los niveles actuales de pobreza son similares a los que se vivieron en los años noventa, y que se acentuaron con la crisis del llamado “error de diciembre de 1994”, también durante gobiernos priistas. “Si analizamos la gráfica de la pobreza, como decía el secretario de Hacienda, en los últimos 20 años, y analizamos la medición que se ha hecho a partir de diversos criterios: pobreza alimentaria, pobreza de capacidades, pobreza de patrimonio, pues vemos básicamente los mismos niveles de 1992; 53.1 % en el 92 de pobreza de patrimonio contra 52.1% en 2012; 29.7 % pobreza de capacidades a 28.2% pobreza de capacidades; 21.4% pobreza alimentaria a 19.7%”, contrastó. “¿Qué nos indica esto con sus altibajos? Como decía el doctor Videgaray, la crisis del 94 al 95, vemos la curva muy acendrada, y después la crisis de 2008, que significa un incremento también de la pobreza”, agregó. Al reconocer que desde entonces casi la mitad de los mexicanos está en condiciones de pobreza, señaló que esta condición estructural no se ha transformado a pesar de los programas de transferencias monetarias aplicadas en México, como Oportunidades. La conferencia de prensa se realizó horas después de la presentación de la más reciente medición oficial de la pobreza, la cual arroja que 45.5% de los mexicanos son pobres, lo que equivale a 53.3 millones de personas. El flagelo azota especialmente a niños y adolescentes, y a los adultos mayores, a quienes encuentra más vulnerables. Según la medición del Coneval, la brecha entre ricos y pobres se sigue abriendo. Sólo 23.2 millones de personas tienen un futuro próspero asegurado, mientras los 94 millones restantes viven o en la pobreza o son parte de una clase media incipiente que vive en la cuerda floja y en riesgo permanente de caer de ella. El estudio de la pobreza multidimensional arrojó que de 2010 a 2012, durante el último tramo de gobierno de Felipe Calderón, aumentó de 52.8 a 53.3 millones de mexicanos en pobreza, aunque en el mismo lapso la población de personas en pobreza extrema se redujo de 13 a 11.5 millones. La pobreza, aunque aumentó en número de personas, no creció de manera exponencial. Según el Coneval, si en 2010 el número de carencias promedio de la población mexicana en situación de pobreza era de 2.6, ahora se redujo a 2.4 por mejoría en algunos indicadores. Por ejemplo, disminuyó el rezago educativo y aumentó el acceso a los servicios de salud, pero al mismo tiempo la gente perdió acceso a la seguridad social, vio un empeoramiento en la calidad y el acceso a los servicios en su vivienda y redujo su acceso a la alimentación. Esto significa, según el secretario ejecutivo del organismo, Horacio Hernández Licona, y los expertos del consejo, que mientras no haya un incremento en ingresos salariales será difícil reducir los niveles de pobreza. Los estados donde se concentra la pobreza siguen siendo los de siempre: Chiapas, Guerrero, Puebla, Veracruz y Oaxaca.  

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