Se dispara éxodo de familias por la narcoviolencia en Guerrero

lunes, 12 de agosto de 2013
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- La disputa que libran los grupos criminales por las rutas de siembra, trasiego y venta de droga en esta entidad ha obligado a cientos de personas a exiliarse para proteger su vida. La madrugada del viernes 9, alrededor de 70 personas huyeron despavoridas tras la irrupción de sujetos armados en el poblado de Tianquizolco, municipio de Cuetzala del Progreso, donde atacaron una decena de viviendas y se llevaron por la fuerza a cinco habitantes, la mayoría de ellos trabajadores del ayuntamiento, según reportes oficiales. El éxodo de personas por la narcoviolencia en la entidad se ha agudizado en los últimos días, tanto en zonas rurales como en áreas urbanas, donde integrantes de la delincuencia organizada han sembrado el terror mediante el asesinato, secuestro y extorsión. Sólo en un mes, al menos dos mil personas abandonaran decenas de comunidades en la región de Tierra Caliente y de la zona de la Sierra Madre del Sur. De acuerdo con documentos oficiales consultados por Apro, el viernes 9 unos 100 sujetos armados irrumpieron a la una de la madrugada en el poblado de Tianquizolco. Los delincuentes ingresaron a pie a la localidad para no alertar a los pobladores, que ese día vivieron un verdadero infierno. Alrededor de una decena de viviendas fueron rafagueadas y cinco personas privadas de su libertad. Hasta el momento se desconoce su paradero. Se trata de Flavio Rivera Torres, director de Deporte del ayuntamiento de Cuetzala del Progreso; Víctor Bailón Barrera, profesor de Danza folklórica adscrito a la Dirección de Deporte municipal; el plomero Alfonso Guzmán Guzmán, quien también trabaja en el ayuntamiento, y su hijo Jorge Alfonso Guzmán Bilón, así como el campesino Álvaro Rivera Villanueva. El hecho fue reportado de inmediato al 27 Batallón de Infantería con sede en la ciudad de Iguala, que se encuentra a una hora de Tianquizolco, pero sólo 10 horas después del ataque elementos de la Marina arribaron al lugar y se limitaron a patrullar el poblado y documentar la barbarie, narraron a Apro testigos del hecho. Meses atrás la Policía Preventiva Estatal (PPE) asumió el control de la seguridad en el municipio de Cuetzala del Progreso, luego de que el 26 de abril un comando irrumpió en la cabecera municipal y se llevó a 10 de los 12 policías municipales, de los cuales dos fueron hallados muertos en la ciudad de Iguala; el resto siguen desparecidos. El propio alcalde, Feliciano Álvarez Mesino, reveló a Apro que a principios de abril fue retenido, golpeado y amenazado por el narco, por lo que tuvo que “retirarse algunos días” de su municipio. En entrevista, Álvarez Mesino confirmó la agresión en el poblado de Tianquizolco, que provocó el éxodo de 15 familias después de que un grupo armado atacó a balazos varias casas y se llevó por la fuerza a cinco hombres, dos de ellos trabajadores del ayuntamiento. Al respecto, reprochó la actitud del gobernador Ángel Aguirre Rivero, al señalar que los constantes anuncios sobre el envío de tropas castrenses y policías estatales a la región norte contrastan con la realidad, porque en los hechos, apuntó, no hay seguridad. Detalló que el mismo viernes 9, horas después del ataque en Tianquizolco, el grupo de policías estatales que había asumido las funciones de seguridad en Cuetzala del Progreso simplemente se fue sin explicar los motivos. Añadió: “Los ciudadanos de este municipio llevamos tres días en estado de indefensión y ninguna autoridad estatal o federal asume su responsabilidad”. Tras ello, advirtió que renunciará a su cargo si no hay garantías para desempeñar su trabajo. El alcalde perredista reiteró que la ola de violencia en la región Norte es asfixiante y las autoridades municipales no pueden hacer nada frente a las acciones de Los Guerreros Unidos y La Familia, organizaciones criminales que se disputan ese importante corredor de drogas de la entidad. Asimismo, confirmó que su homólogo de Teloloapan, Ignacio Valladares Salgado, huyó de su municipio y actualmente despacha desde la ciudad de Chilpancingo. Álvarez Mesino manifestó que el millón de pesos y el camión de volteo que meses atrás entregó el gobernador a alcaldes perredistas de la región norte fue un paliativo, pues el problema de la inseguridad prevalece, y ni el gobierno estatal ni el federal, dijo, han podido revertir la ola de violencia que ha provocado el éxodo masivo de personas, lo que ha dejado ya varios pueblos fantasmas. Sobre este tema, refirió que además de Tianquizolco, el desplazamiento de personas se presenta en cinco comunidades más, donde cerca de 30 familias han abandonado sus comunidades para refugiarse en otro lugar. El resto de poblados de Cuetzala que han sido abandonados por la narcoviolencia son: Huaxilotla, Ahuaxotitla, Chilacachapa, Apetlanca y la propia cabecera municipal. Ante ello, el alcalde se trasladó a esta capital para reunirse con funcionarios estatales, a quienes reiteró su llamado urgente para reforzar la seguridad en la región Norte.

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