No al IVA en bebidas azucaradas, piden industriales del ramo

jueves, 12 de septiembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Organizaciones productoras y sindicales de la industria azucarera y alcoholera manifestaron su rechazo absoluto al impuesto especial a las bebidas saborizadas con azúcares, propuesto en la reforma fiscal presentada por el gobierno federal al Congreso. A través de un desplegado, representantes de la cadena productiva de azúcar, ingenios, proveedores, refresqueros y pequeños comerciantes, afirmaron que el refresco ya paga IVA, que el nuevo aumento lo pagarán los consumidores, que cientos de pequeños comercios cerrarán y además, el impuesto no soluciona el problema de la obesidad. De acuerdo con los productores el precio de las bebidas azucaradas subirá entre un 15 y 20%, lo que “dañará en mayor proporción el poder adquisitivo de los trabajadores y de las familias más pobres”. Combaten también la justificación del gobierno federal para gravar las bebidas azucaradas: la obesidad que tiene a México en el primer lugar mundial con ese problema. Según los azucareros la dieta promedio del mexicano disminuiría 35 calorías al día, únicamente 1% del total de la ingesta calórica. Esto sería así, si se ingirieran 100 mililitros de algún refresco. Por ejemplo 100 mililitros de Coca Cola tienen 42 calorías, pero una lata de 355 mililitros que es la que se expende en máquinas, tiene 149 calorías. Incluso, la representación en México de Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró la propuesta de gravar las bebidas azucaradas y se pronunció por que el impuesto sea de dos pesos por litro para que sea efectivo. En el marco del foro Impuesto a las bebidas azucaradas, una política fiscal saludable, realizado el miércoles pasado, Carlos Gómez Espinosa, representante de la OMS afirmó que está comprobado científicamente que el aumento en el consumo de bebidas azucaradas, está relacionado con el aumento en la incidencia del síndrome metabólico ligado al sobrepeso y la obesidad así como a la resistencia a la insulina, lo que causa diabetes. Si bien reconoció que gravar las bebidas azucaradas no resolvería el problema de la obesidad, sí disminuiría su consumo drásticamente. Si el impuesto fuera del 20%, afirmó, se prevendrían entre 800 mil y un millón 275 mil casos de diabetes al 2030 lo que puede representar un ahorro de entre 6.4 mil millones y 50.9 mil millones de pesos. Sin embargo, los productores y comerciantes azucareros sostienen que el incremento de precio a estas bebidas ocasionaría la migración hacia productos sin regulación sanitaria. Además afirman que al menos dos millones de autoempleos del pequeño comercio verán afectados sus ingresos, se generará más desempleo y favorecerá la informalidad. “Profundizará la crisis del campo mexicano, en particular campesinos cañeros e ingenios de 15 estados del país. “El refresco ya paga IVA, este sería un impuesto adicional, por lo que es discriminatorio e inequitativo. De aprobarse, por cada peso que el consumidor gaste en refrescos, 35 centavos serán impuestos”, señala el desplegado. El nuevo impuesto, añaden, afectará negativamente a una amplia cadena productiva que da empleo directo a 3.5 millones de mexicanos por lo que solicita al presidente Enrique Peña Nieto, al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y al Congreso de la Unión evaluar “a profundidad” sus observaciones antes de que se discuta la iniciativa. El desplegado fue signando por la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar de la Confederación Nacional Campesina AC, la Unión Nacional de Cañeros AC-CNPR, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Embotelladora –CTM, la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera, la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas y la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes Plutarco Elías Calles AC.

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