Impuesto a bebidas azucaradas, discriminatorio: Coca Cola

miércoles, 25 de septiembre de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- La imposición de nuevos gravámenes a bebidas azucaradas, como lo propone la reforma hacendaria, no resolverá el problema de la obesidad, se trata más bien de una medida discriminatoria y arbitraria. Así lo aseguró el director general de Coca Cola México, Francisco Crespo, quien señaló que la industria no reconoce el derecho del gobierno de imponer un impuesto, sin embargo –añadió–respetaremos la ley. “No negamos el derecho del gobierno de imponer impuestos, pero sí pensamos que es importante que no haya arbitrariedad, las instituciones son el marco fundamental para resolver los conflictos, así como que haya reglas claras y sin sesgos” expresó. Señaló que de cada 10 bebidas que se venden en el país siete no son de Coca Cola, por lo que para hacer decaer el problema de la obesidad se requerirá de esfuerzos desde distintos frentes, no solo de la industria refresquera. En un foro organizado por Forbes, el directivo señaló que Coca Cola invirtió mil millones de dólares el año pasado, de los cuales 400 van a infraestructura y 200 al apoyo de pequeños clientes, en su mayoría a través de facilitarles equipo de refrigeración. Crespo precisó que el gravamen especial de un peso por litro a las bebidas azucaradas golpea a una industria que aporta 180 calorías, cuando hay otras dos mil que van en otro tipo de alimentos, por lo que no va a resolver el problema de la obesidad, como lo pretende el gobierno de Enrique Peña Nieto. “La más clara preocupación es que hoy en día esta iniciativa incluye un impuesto que nosotros sentimos discriminatorio, eso es una preocupación. Estamos preocupados por el tema de la obesidad, es un tema serio y profundo, debemos generar una solución sería de la que queremos ser parte”, concluyó. La semana pasada, The Coca-Cola Company se pronunció en el mismo sentido al señalar que un impuesto especial a las bebidas azucaradas es discriminatorio e incompatible con una buena política fiscal. La compañía apuntó que los impuestos al consumo, o en particular los dirigidos a los alimentos y bebidas, a menudo afectan a los consumidores pobres y de ingresos medios. “Un impuesto sobre bebidas no está justificado. La gente consigue calorías de muchos alimentos y fuentes de bebidas, y un impuesto sobre un producto no va a resolver un problema tan complejo como la obesidad”, señaló Coca Cola en un comunicado. Sostuvo que los refrescos y otras bebidas endulzadas con azúcar representan apenas entre 5.5% y 6.6% de las calorías promedio en la dieta de los mexicanos, considerados los mayores consumidores per cápita de refrescos en el mundo. Representantes de la industria refresquera de México secundaron la opinión de Coca Cola y señalaron que el proyecto del Ejecutivo haría poco por combatir la obesidad y golpearía a las empresas y a los consumidores, especialmente a los más pobres. En un comunicado conjunto, la Cámara Nacional de las Industrias Azucareras y Alcoholeras, la Industria Refresquera Mexicana y la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, entre otros organismos, expusieron que se disminuiría el consumo calórico de la dieta en una mínima proporción. Además, sostuvieron, generaría problemas de informalidad, desempleo y baja de productividad. El impuesto propuesto en la reforma hacendaria, subrayaron, frenaría el crecimiento económico del país, ya que afecta la cadena productiva de caña de azúcar, fruticultores, azúcar, proveedores, bebidas saborizadas, trabajadores y tienditas. No sólo eso, también generaría desempleo e inflación y provocaría entre 15% y 20% de incremento en el precio al público de las bebidas saborizadas, por lo que “es un impuesto que va a pagar el consumidor”, agregaron.

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