Líder de comerciantes acusa de narco a edil de Chilpancingo

martes, 21 de enero de 2014
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Pioquinto Damián Huato, calificó como “narcoalcalde” a Mario Moreno, presidente municipal priista de esta capital, y pidió que el gobierno federal intervenga para restablecer el orden en la ciudad y revertir los efectos de la narcoviolencia. “Sostengo que el señor (Mario Moreno) es un narcoalcalde, él no manda, sino las organizaciones del crimen organizado, pues el señor les entregó la Feria de Chilpancingo, la plaza de toros, el palenque, el comercio informal, los narcotaxis. La delincuencia se ha impuesto por todos lados”, afirmó el líder empresarial en la región Centro de la entidad. Damián Huato encabezó este mediodía una protesta de comerciantes establecidos para exigir el retiro de 90 ambulantes que ayer se instalaron sin permiso de las autoridades y presuntamente por órdenes de la delincuencia organizada en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac. Al respecto, el dirigente de la Canaco urgió la intervención del gobierno federal ante el grado de ingobernabilidad que se vive en esta capital. En noviembre y diciembre pasados, señaló, documentaron al menos 84 secuestros de comerciantes en Chilpancingo, parte de que los delincuentes siguen extorsionando al sector productivo de manera impune. Por ello, acusó al edil priista de cómplice de la ola delincuencial que prevalece en la capital, argumentando que los mismos criminales aseguran que “tienen compradas a las autoridades locales”. Como ejemplo, refirió que los comerciantes ambulantes que se establecieron en el zócalo capitalino han argumentado que pagaron de cinco a siete mil pesos “al patrón” para que los dejaran vender por tres días, debido a que la temporada en que estuvieron en la feria no lograron recuperar la inversión en cuotas para la delincuencia e impuestos gubernamentales. En respuesta, el director de Gobernación municipal, Inocente Mojica Peña, reconoció que los vendedores ambulantes se instalaron en la plaza central sin autorización de las autoridades locales. No obstante, dijo que no pueden utilizar la fuerza pública para desalojar a los ambulantes y sólo se limitó a exhortarlos a retirarse; incluso, les dio un plazo de dos horas que luego se extendió a 12 para que desalojaran la explanada. En respuesta, plantearon al funcionario que se entendiera con “el patrón”. Los comerciantes establecidos responsabilizaron al edil priista de cualquier agresión en su contra y señalaron que la toma de la plaza central por ambulantes exhibe los nexos de las autoridades locales con la delincuencia.

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