El narco impone a proveedores en central de abasto de Chilpancingo

lunes, 27 de enero de 2014
CHILAPNCINGO, Gro., (proceso.com.mx).- Los grupos delincuenciales que operan en esta capital bajo el manto protector de las autoridades gubernamentales no sólo secuestran y extorsionan a representantes del sector productivo, sino también les imponen proveedores. Los locatarios del mercado Baltazar R. Leyva y Mancilla, la principal central de abasto de esta capital, revelaron a Proceso que mientras los comerciantes son obligados a pagar cuotas que varían dependiendo el giro comercial, los delincuentes también les imponen a los proveedores, quienes a su vez tienen que entregar de 80 a 200 mil pesos mensuales por obtener el monopolio en el mercado. De lo contrario, “La Maña” -como denominan a los criminales- secuestra a quienes se oponen a este régimen de extorsión y terror que tiene colapsada la actividad económica en la capital guerrerense. Este sábado 25 Proceso dio a conocer que cinco tablajeros habían sido levantados por un comando que irrumpió impunemente a pesar de la vigilancia de policías municipales, estatales y soldados que supuestamente vigilan el perímetro de la central de abastos ubicada al norte de Chilpancingo. Este lunes, las autoridades municipales y estatales --que han sido vinculadas con los grupos criminales que operan impunemente-- utilizaron a medios locales para negar la acción delincuencial. El secretario de Seguridad Pública municipal, Antonio García Bello, calificó el hecho violento como un simple “rumor” y el vocero del gobierno estatal, José Villanueva Manzanarez, evadió el tema argumentando que no hay denuncia ante autoridades ministeriales. No obstante, comerciantes consultados dieron a conocer que este domingo fueron liberados dos de los cinco comerciantes del giro de carnicería -levantados un día antes- después de pagar la cuota que les impone la delincuencia. Incluso refieren que durante el domingo los locatarios fueron hostigados por sujetos vestidos de civil y autoridades policíacas y militares, quienes exigían información acerca de las personas que están denunciando las atrocidades que cometen los delincuentes. “Nadie quiere hablar por temor a ser asesinados y las autoridades nomás se hacen pendejos porque bien saben quiénes son los delincuentes y la situación que estamos viviendo”, señaló un comerciante. Incluso, en la edición de este lunes del periódico El Sur, el dirigente de comerciantes en esta capital, Pioquinto Damián Huato, reveló que el viernes 24 fue privado de su libertad otro comerciante del mercado central, de la misma manera como fueron levantados los cinco carniceros al día siguiente.

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